Exposición de Marcela Lobo plantea compleja sencillez del mundo

Un total de 45 piezas inéditas y de reciente manufactura, en las cuales se refleja la compleja sencillez del mundo, integran la muestra "Lecturas del pasado: a través de objetos que pertenecieron a otros", que a partir del 7 de mayo se presentará en la Galería Juan Soriano del Centro Nacional de las Artes (Cenart).

Se trata de una serie de cajas arte-objeto de la artista Marcela Lobo (1959), en las que a manera de un diario, registra sus experiencias y sentimientos con lo que encuentra en casas y mercados de antigüedades.

"Es un diario de vida, integrado por objetos que han pertenecido a otros y la parte más divertida ha sido el ir a comprar cosas; en realidad los objetos me atraen y adquiero el que sea, sin conocer en que caja lo voy a poner", dijo la creadora a Notimex.

Las cajas que son como escenario de un teatro de la memoria, están acompañadas con textos breves que redondean el sentido de la propia obra.

Lobo comentó que en diversas casas de antigüedades y mercados como La Lagunilla, ya sea en México y otros lugares donde viaja, ha adquirido una infinidad de diversos objetos, desde los más extraños como diminutas cajas en forma de abanico con pequeñas cosas impresas, hasta la más común como muñecas en mal estado y zapatos de niños y bebés.

"Lo que más me atrae son las muñecas, porque cuando era niña, jugué mucho con ellas, y son una parte importante de mi vida", dijo la artista, quien expresó sentir una gran pasión por el coleccionismo de diversos objetos.

Cuenta que tras adquirir alguna pieza, la mete en una caja y enseguida, la conjuga con otras piezas que tengan que ver con el tema, a fin de entablar un diálogo no solo con las obras, sino con el espectador.

"Tengo una caja con una báscula, y de inmediato me dije que tenía que ver con el peso, y voy colocando diversos objetos que se relacionen con ella, la voy visualizando", señaló.

Contó que su pasión por el coleccionismo no tiene límites, toda vez que en el 2011 durante un viaje que realizó a París, adquirió una muñeca de época de la Segunda Guerra Mundial.

"En cuanto la vi en el mercado de las pulgas, me aventé sobre ella, y la mujer que la exhibía no me la quería vender porque perteneció a su mamá en esa época; la muñeca tenía el vestido roto, muy maltratada, además de que fue un juguete con el que jugó toda su vida.

"Es una muñeca a la cual le hice su caja, en un homenaje a los niños que murieron en la Segunda Guerra Mundial, pero esa la tengo yo, no la exhibo", comentó Lobo, quien reveló que son los objetos o las obras quienes la escogen y no al revés.

"Inocencia perdida", "El tiempo pasa", "Los años felices", "Me casé tres veces", "Control de peso", "Las ilusiones rotas", "Creciendo", "No hay marcha atrás", "El hijo que no llegó" y "Juegos de mesa", son algunos títulos de las series que se exhiben en esta exposición.

Básculas, muñecas, zapatos de bailarina, medicinas caducas en frascos, hilos, tijeras, cabezas de maniquí, cintas métrica, fotografías, llaves, envases de loción, focos antiguos, maletas repletas de juguetes de madera, son tan solo algunos de los objetos que se presentan en esta muestra que estará abierta hasta el 12 de julio.