Niños, blanco fácil para la publicidad engañosa

Los niños son un blanco fácil para la publicidad en medios electrónicos y en la televisión, por lo que los padres de familia juegan un papel fundamental al conocer los efectos nocivos de algunos productos sobre la salud de los infantes.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) explicó que los pequeños aún no toman conciencia de sus derechos como consumidores y pueden llegar a asumir que el mundo reproducido por los anunciantes en dichos medios puede ser real.

En ese sentido, el organismo, mediante la Revista del Consumidor, detalló que de acuerdo con la investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Issa Luna Pla, los niños son vulnerables en este sentido.

Lo anterior, explicó, debido a que los mercadólogos, quienes llevan años estudiando el comportamiento y la psicología infantil, saben que a los infantes, por estar en una etapa de formación, les cuesta trabajo distinguir el mundo real del fantástico.

Al respecto, abundó que los pequeños aún no asocian conceptos como el de consumo, salud, bienestar y economía.

Añadió que la principal responsabilidad es de los padres al conocer los productos dañinos para la salud de sus hijos; sin embargo, el Estado, mediante la Profeco y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), deben continuar deteniendo la transmisión de publicidad engañosa.

Este miércoles, la Cofepris informó que 25 mil 559 spots de bebidas y alimentos con alta densidad calórica, conocidos como "chatarra", fueron retirados del aire.

Así, los anuncios de refrescos, chocolates, dulces y botanas salieron del aire en cumplimiento a las restricciones previstas en la Estrategia Nacional para la Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes que entraron en vigor el 15 de julio pasado.

De esta manera, el volumen de spots que se dejaron de pautar equivale a 55 horas de programación televisiva (abierta y restringida) de productos que ya no llegan a los hogares ni a los niños por no ser necesariamente saludables.

En tanto, la especialista abundó que los niños son muy inteligentes y pueden aprender a conocer tanto los alimentos que pueden comer, como aquellos que son nocivos para su salud, aunque es importante hacerles comprender que las marcas de comida y bebidas harán lo posible para convencerlos de que consuman sus productos.

Por lo anterior, recomendó hacer que los niños conozcan que la comida con exceso de azúcar y grasas afectarán su salud, por lo que deben aprender a comer sano y a no creer en todo lo que les ofrece la publicidad.