Rafael F. Muñoz supo capturar la vida revolucionaria en su obra

El periodista, escritor y académico mexicano Rafael F. Muñoz a 116 años de su nacimiento, ocurrido el 1 de mayo de 1899, es considerado uno de los más destacados exponente de la novela revolucionaria.

Su producción literaria, de la que destaca "¡Vámonos con Pancho Villa!", representa un testimonio de la lucha armada, pues refleja diversas escenas de la vida revolucionaria en el norte del país.

Según el portal "escritores.cinemexicano.unam.mx", Rafael Felipe Muñoz nació en la capital del estado de Chihuahua el 1 de mayo de 1899, siendo hijo de un prominente abogado del estado, quien llegó a ser presidente del Tribunal estatal de Chihuahua.

El pequeño Rafael creció en la hacienda El Pabellón, la cual estaba cerca de los Estados Unidos y contaba con una amplia biblioteca.

Realizó sus estudios en el Instituto Científico y Literario de Chihuahua, aunque durante un corto tiempo se trasladó a la Ciudad de México para asistir a la Escuela Nacional Preparatoria.

A sus 16 años, debido a los conflictos de la Revolución Mexicana regresó a su estado natal, donde conoció a Francisco Villa (1878-1923) y en 1914 inició su carrera como periodista con una crónica sobre la Decena Trágica, que fue publicada en el diario "Vida Nueva".

Debido a su fuerte simpatía con Álvaro Obregón (1880-1928), durante el gobierno de Venustiano Carranza (1859-1920) se exilió en California, Estados Unidos, y en 1920 tras el derrocamiento del gobierno de Carranza, regresó al país.

A su llegada, colaboró en los diarios "El Heraldo" y "El Universal"; en 1929 participó en la fundación del Partido Nacional Revolucionario (PNR) y un año después se convirtió en el director del diario "El Nacional".

De acuerdo con el sitio "literatura.bellasartes.gob.mx" Felipe Muñoz fungió como jefe de Prensa de la Secretaria de Educación Pública (SEP) de 1943 a 1946 y de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de 1946 a 1951.

En 1958 se desempeñó como titular del área de Divulgación Cultural y Prensa de la SEP.

De sus experiencias personales durante la Revolución nacieron los libros "Memorias de Pancho Villa" (1935), "¡Vámonos con Pancho Villa!" (1931), "Se llevaron el cañón para Bachimba" (1941) y "Si me han de matar mañana..." (1934).

Así como los cuentos: "El feroz cabecilla y otros cuentos de la revolución en el norte" (1928), "La marcha nupcial" (1930), "Fuego en el norte, cuentos de la Revolución" (1960) y "Relatos de la revolución, cuentos completos" (1985).

En 1968 publicó una colección de relatos en la misma línea de su obra precedente con el título de "Obras incompletas, desechadas y olvidadas" y en 1970 fue elegido como miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, sin embargo no pudo leer su discurso de ingresó, pues murió el 2 de julio de 1972.