Carlos Solórzano fue un incansable impulsor del teatro mexicano

El dramaturgo, novelista y escritor guatemalteco Carlos Solórzano es recordado a 96 años de su nacimiento, que se cumplen mañana, como el fundador del teatro de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y como un incansable impulsor y promotor del arte escénico nacional.

De acuerdo con el portal "filos.unam.mx", Carlos Solórzano nació en San Marcos, Guatemala, el 1 de mayo de 1919, en una familia de hacendados, lo que le permitió estudiar la primaria y la secundaria en español y francés.

Posteriormente, obtuvo el diploma de Bachiller en Ciencias y Letras y en 1938 colaboró en algunos periódicos de su ciudad natal, entre ellos el diario "El Imparcial".

Un año más tarde se trasladó a la Ciudad de México donde se inscribió en la Facultad de Arquitectura de la UNAM.

En 1944, obtuvo el grado de maestro en Letras, con la tesis "Del sentimiento de los plásticos en la obra de Unamuno" y al año siguiente recibió el título de arquitecto con el proyecto de un teatro para la ciudad de Guatemala.

Su vida docente inició como adjunto de la cátedra de literatura mexicana por parte de la invitación del maestro Francisco Monterde (1894-1985). Sin embargo, al poco tiempo abandonó el puesto por un viaje a Francia, informa el sitio "jornada.unam".

En los siguientes años, Solórzano siguió con su formación; se graduó como doctor en letras, con la tesis "Espejo de novelas", y en 1948 obtuvo la Beca Rockefeller para la realización de estudios interdisciplinarios de Arte Dramático.

Asimismo, asistió al Conservatorio Nacional de Francia, donde cursó materias teóricas, y a la Sorbona, lugar en el que se asignó el Teatro Henertot.

En ese periodo, el dramaturgo no sólo conoció más a fondo las disciplinas del arte escénico, además se relacionó con distinguidos dramaturgos franceses como Albert Camus (1913-1960) y Emmanuel Robles (1914-1995).

A su regreso a México en 1951, recibió una invitación por parte de Horacio Labastida, para asumir el cargo de director fundador del Teatro Universitario de la UNAM, el cual desempeñó durante un década.

En 1954, formalmente fue designado director artístico de la Compañía de Teatro Universitario, la cual llevó a cabo bajo su tutela una invaluable labor de difusión teatral en distintos foros de la capital de la República.

Por otro lado, también se desempeñó como investigador, crítico teatral y ensayista, labor en la que se inició con el estudio sistemático de las manifestaciones dramáticas del teatro latinoamericano, a partir de un análisis de contenido intrínseco.

Solórzano fue coordinador ejecutivo del Teatro de la Nación del Instituto Mexicano de Seguridad Social (IMSS), además de que se desempeñó como presidente del Centro Mexicano del Instituto Internacional de Teatro, de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), de acuerdo con el sitio "literaturaguatemalteca.org".

Entre sus reconocimientos destacan Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de San Carlos (1998), el Diploma de Honor del Teatro Universitario de la Universidad de San Marcos de Lima (1987) y el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias (1989).

Sus obras ensayísticas más destacadas son: "Del sentimiento plástico en la obra de Unamuno", "El teatro de la posguerra en México", "Teatro guatemalteco contemporáneo" , "Unamuno y el existencialismo" y "Teatro latinoamericano del siglo XX".

El también colaborador de la revista "Rendez" y del suplemento "La Cultura en México", de la revista "Siempre", Carlos Solórzano, murió el 30 de marzo de 2011.