Demoró una década revisión de recurso de condenado a muerte indonesio

La revisión por la Corte Suprema de Indonesia de uno de los casos de los ejecutados la víspera por tráfico de drogas, estuvo 10 años sin atención, y al final se le dedicó menos de una semana, se reveló hoy.

Se trata del expediente de Zainal Abidin, único convicto de nacionalidad indonesia en el grupo de ocho ejecutados por pelotones de fusilamiento este miércoles, quien fue condenado por posesión de 58.7 kilogramos de marihuana.

Zainal fue condenado en agosto de 2001 a 18 años de cárcel, y la apelación presentada por los fiscales que solicitaban la pena capital fue aprobada por la Alta Corte de Palembang.

En mayo de 2005 los defensores del condenado a muerte solicitaron la revisión del caso a la Corte Suprema indonesia, y de acuerdo a los procedimientos judiciales, la solicitud se remitió a la corte de distrito en Sumatra del Sur.

Esa corte debía de revisar la solicitud y enviarla a la Corte Suprema para que tomara la decisión final, sin embargo durante casi 10 años, una década, esa corte no actuó como debería de haberlo hecho.

Fue hasta el ocho de abril pasado que el máximo tribunal indonesio de justicia recibió el expediente, los magistrados a su vez lo tuvieron en sus manos a partir del 21 de abril y el 27 rechazaron el recurso de revisión.

La historia de este recurso que demoró nueve años y 11 meses en ser atendido, fue divulgada por la propia Corte Suprema de Justicia de Indonesia este jueves en su página en internet, de donde la retomó la versión electrónica del Jakarta Globe.

En esa publicación el máximo tribunal del país asiático consideró preocupante que hubiera habido una demora de prácticamente una década, y urgió a todas las cortes distritales a cumplir de manera meticulosa con los procedimientos.

Expertos consultados por el rotativo también se mostraron preocupados de que el rechazo del recurso haya estado influenciado por el escaso tiempo para su estudio, y estimaron posible que si se hubiera actuado en tiempo, la decisión final podría haber sido diferente.

La crónica de esta demora judicial fue publicada mientras la oficina del Procurador General indonesio informó que ya prepara su tercera ronda de ejecuciones aunque esta vez no sólo de narcotraficantes, como sucedió en las dos primeras.