Madres de Plaza de Mayo presentan "Las viejas" en FIL de Buenos Aires

Los pañuelos blancos que son un emblema de los derechos humanos a nivel internacional brillaron hoy durante la presentación de "Las viejas", el libro coral en el que las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora cuentan su propia historia.

Las Madres, algunas contentas, otras nerviosas, llegaron a la Feria Internacional del Libro (FIL) de Buenos Aires que las recibió en la sala José Hernández para que dieran a conocer el libro nacido al amparo del sello Marea Editorial.

Con su inconfundible pañuelo en la cabeza, 14 "viejas" protagonizaron un acto en el que fueron sentadas debajo del escenario para no forzarlas a subir escaleras, lo que permitió que se construyera un clima más cálido, más intimista.

Acomodadas en fila y de frente al público que escuchó atento más de una hora, las Madres que quedaron unidas por la trágica desaparición de sus hijos durante la última dictadura militar argentina (1976-1983) no dejaron de lanzarse miradas cariñosas, de tomarse las manos, de sonreír, de abrazarse.

También se confesaron orgullosas porque se encontraron en medio del dolor, se acompañaron, pelearon y lograron, junto con otros organismos de derechos humanos, que los represores argentinos fueran condenados.

"Las viejas" es un libro basado en entrevistas que las hermanas Ana y Virginia Giannoni le hicieron a 29 Madres, pero sin intervención alguna de un narrador externo, lo que permite que el lector "escuche" los testimonios tal y como ellas mismas lo contaron.

Carmen Lapacó, cuya hija Alejandra fue desaparecida en 1977, asumió que las Madres son un ejemplo porque vencieron el miedo, no hicieron justicia por mano propia, mantuvieron siempre su honestidad y nunca dejaron de pelear.

Haydée Buela, quien comenzó a buscar a su hijo Horacio en 1976 y encontró su cuerpo en 2001, advirtió que quien lea "Las viejas" dentro de 50 años encontrará historias distintas unidas por el dolor compartido y la resistencia.

"Este libro es un mural en el que cada Madre se pinta a sí misma", dijo en una metáfora con la que el resto estuvo de acuerdo.

Marta Vásquez, madre de María Marta, detenida y desaparecida en 1976, cuando estaba embarazada, reconoció que se sorprendió mucho al ver el libro terminado porque descubrió aspectos que desconocía de sus compañeras de lucha.

"Cada una ha sido una caja de sorpresas que se ha abierto, hemos contado nuestros amores, nuestros dolores, nuestra esperanza", afirmó antes de conmover con una petición: "no se olviden de nosotras, de la verdad, el amor, la memoria y la justicia. Lo que nos pasó no se puede volver a repetir".