Baltimore busca recuperar la normalidad tras disturbios

La ciudad de Baltimore reabrió hoy sus escuelas tras su primera jornada de toque de queda, en busca de recuperar la normalidad tras la jornada de disturbios del lunes y la nueva intervención policial de la víspera que dejó un muerto.

Las principales calles de la ciudad mostraban tráfico vehicular y los negocios reabrieron sus puertas, en medio de barreras peatonales y una visible presencia policial y de elementos de la Guardia Nacional, que permanecerán en la zona hasta nuevo aviso.

Al menos 10 personas fueron arrestadas la víspera por cometer conducta desordenada, saqueos o violar los términos del toque de queda vigente entre las 10 de la noche y las cinco de la madrugada, una cifra que contrastó con las más de 250 detenciones del lunes.

Un hombre de 42 años murió a causa de un disparo de bala, una de las cinco personas que resultaron víctimas de la violencia.

No se reportaron lesiones entre las fuerzas del orden, aún cuando la policía disparó anoche granadas de humo y balas de pintura rociadas con gas pimienta.

Pero la normalidad no regresó para los fanáticos de beisbol, los Orioles de Baltimore jugarán está noche su cotejo con Medias Blancas de Chicago ante un estadio vacío, debido la situación de emergencia en Baltimore tras la muerte del afroamericano Freddy Gray.

El juego, a celebrase a las 14:05 hora local, será cerrado al público pero transmitido por radio y televisión, una modalidad sin precedentes en la historia de las Ligas Mayores (MLB).

Los juegos 2 y 3 de la serie entre los Orioles y las Medias Blancas serán jugados en un cotejo doble el jueves, 28 de mayo a las 16:05 locales.

De la misma manera, los juegos de los Orioles contra las Mantarrayas de Tampa Bay, previstos para el viernes, sábado y domingo, tendrán lugar en Tropicana Field, en St. Petersburg, Florida.

En este marco los sistemas escolares, incluida la prestigiosa Universidad John Hopkins, que habían permanecido cerrados la víspera, reabrieron sus puertas luego que su cierre temporal había sido cuestionado por expertos en seguridad.