Carlos Rivera dice que fue un niño travieso, aunque también frustrado

El cantante Carlos Rivera aseguró que además de ser travieso en su infancia, fue un niño frustrado, ya que en ese entonces su mamá no quiso llevarlo a ningún concurso de canto.

"Fui un niño frustrado y viví así un poco, con la incertidumbre de qué hubiera pasado si hubiera ido a un concurso, que en ese tiempo era 'Todos a cantar', el último programa de 'Juguemos a cantar', tenía 12 años cuando se hizo, lo padecí porque no estaba ahí", declaró en entrevista con Notimex.

Algo curioso, dijo Rivera, fue que la niña que ganó ese certamen infantil de canto, Dulce López, años después quedó en segundo lugar en la tercera generación del "reality" "La academia", donde él ganó.

"Las curiosidades de la vida, pero sí cuando veo un concurso como esto, he visto a las mamás apoyando a los niños, como en las obras de teatro en donde he estado", añadió.

Señaló que actualmente en el montaje de "El Rey León", los pequeños que darán vida a "Nala" y a "Simba" han aprendido a ser responsables con estos papeles tan fundamentales para la obra.

"Admiro mucho a un niño talentoso, siempre me pongo a los pies del talento y si es un niño, es mucho más", subrayó.

Por otro lado, el intérprete de 29 años dijo que en su experiencia en "La voz kids", en España, donde fue asesor de Malú, fue una experiencia muy gratificante.

"Conocí a muchos niños, quienes ahora son muy exitosos en España, me gusta que de cierta manera se tenga la oportunidad para mostrar su talento", explicó.

El también actor de musicales como "Mamma mia!" y "La Bella y la Bestia" platicó que de niño no era desobediente, aunque nunca se quedaba con las ganas de hacer nada.

"Si mi mamá me lo prohibía, yo era bastante curioso, entonces lo terminaba haciendo, creo que disfruté muchísimo esa etapa, me encantaba jugar en el jardín, con la tierra, subirme a los árboles y bueno, me gustaba jugar a cantar, sobre todo.

"La música en definitiva era mi principal pasatiempo, yo me acuerdo de agarrarme el control remoto y hacer como que era el micrófono. Cuando llegaba de la escuela, desde la primaria, me encerraba en mi cuarto, prendía mi grabadora, me ponía yo a cantar encima de las canciones que me gustaban más en ese tiempo y soñaba con algún día hacerlo de verdad", concluyó.