Siguen esfuerzos para recuperar el control del carguero espacial ruso

Técnicos e ingenieros espaciales rusos trabajan para recuperar el control de la nave de carga rusa Progress-M27M, pero de mantenerse su actual estado, debería destruirse en la atmósfera baja terrestre.

La pérdida de control hace imposible que pueda acoplarse a la Estación Espacial Internacional (EEI), inclusive en una maniobra manual, pues sería demasiado peligroso para la estación y el carguero, dijeron fuentes especializadas a la agencia rusa de noticias Sputnik.

La progress-M27M fue lanzada la víspera a bordo de un cohete Soyuz 2 desde la base de Baikonur rumbo a la EEI, pero se situó en una órbita superior a la prevista por causas que aún se investigan.

A media hora del despegue, las señales con datos telemétricos de la nave dejaron de recibirse de manera completa, y desde entonces se busca restablecer la comunicación, sin éxito hasta hora.

El carguero quedó en una órbita superior a la prevista por causas que se ignoran, pero se estima que el problema se originó tras desajustarse el motor de la tercera fase del cohete portador.

A bordo del carguero se transportaban más de dos toneladas y media consistentes en combustible, oxígeno, alimentos y experimentos científicos.

De no recuperarse el control, el carguero comenzaría a descender hasta quemarse en las capas bajas de la atmósfera terrestre, señalaron expertos a la agencia rusa.