Niños de Reynosa van a Los Tamaulipecos por regalos en su día

Carlos y Joana, ambos de 10 años de edad, no pueden ocultar su felicidad, por las bicicletas que acaban de recibir, pastel, paletas de hielo, pizza y show de payasos y artistas, en el lienzo charro Los Tamaulipecos por el Día del Niño.

En Reynosa, como en muchas ciudades mexicanas, desde hace 91 años se festeja cada 30 de abril el Día del Niño, fecha que fue seleccionada por el entonces presidente de la República, General Álvaro Obregón, para conmemorar a los más pequeños del hogar.

A partir de esa fecha cada año, los niños son objeto de diversos festejos, tanto en sus casas como en escuelas, instituciones públicas, privadas y sociales así como por grupos altruistas.

Desde hace 12 años, el empresario Javier Cantú Barragán organiza un evento masivo para conmemorar "a lo grande" a los niños de esta ciudad fronteriza, quienes como cada año se dan cita desde temprana hora para empezar a disfrutar, degustar, jugar, correr y participar en los diversos eventos que les preparan con antelación.

Cantú Barragán, quien en marzo se hizo acreedor a la Medalla al Mérito Ciudadano "Ing. Marte R. Gómez" por su trayectoria de servicio a la comunidad, no deja pasar esta fecha y desde hace más de una década regala más de cinco mil juguetes y regalos a los niños que acuden al lienzo charro "Los Tamaulipecos".

El reynosense, quien es propietario del lienzo charro de Reynosa, utiliza esas instalaciones para celebrar a los más pequeños del hogar, a quienes agasaja con juguetes, comida, bebidas, paletas y antojitos, juegos mecánicos, show de payasos y artistas locales, pinta caritas entre otras atracciones.

En entrevista con Notimex, el empresario señaló que en cada festejo aumenta el número de niños y niñas que acuden a dicho evento, "es muy satisfactorio ver como se divierten, como cambia su rostro al recibir un obsequio, como se ríen con las ocurrencias y chistes de los payasos", dijo.

Destacó que en el marco del Día del Niño, se cumple el objetivo de "hacer felices a los reyes del hogar, de lograr que pasen un día contentos y en donde se les recuerda que tienen derechos, entre ellos al de gozar de su infancia".

Es así como Carlos Pérez Rodríguez, de 10 años de edad, no disimula su gusto por haber sido uno de los afortunados que se ganó una bicicleta, que a partir de ahora utilizará para asistir a la escuela cada día.

Carlitos, como lo llaman sus amigos, dijo que disfruta mucho ser niño, pues entre otras cosas le gusta recibir regalos y pastel en estas fechas así como salir a jugar y pasear con sus primos.

El menor, quien habita en la colonia Benito Juárez de esta localidad, aseguró que sus calificaciones "son muy buenas" y que por eso cada año sus papas lo llevan al festejo que se realiza en el lienzo Charro.

"Nos gusta venir, yo siempre vengo y mis vecinos y amigos también, pues todos nos llevamos premios, vemos a los payasos, nos subimos a los jueguitos y comemos", dijo.

Al igual que Carlitos, Joana Alvarado Martínez, de 10 años de edad, disfruta la etapa de la infancia, pues asegura que le gusta jugar, correr, andar en bicicleta y ver la televisión.

La menor, quien también acudió al festejo, se dijo feliz porque este año se ganó una bicicleta y ahora podrá salir a pasear con sus vecinas y amigas.

Carlitos y Joana fueron dos más, de siete mil los asistentes al décimo segundo festival realizado en el marco del Día del Niño, que disfruta sus premios, junto al empresario altruista Javier Cantú Barragán, quien desde hace varios años favorece a los grupos más vulnerables de Reynosa.