Bullying causa más daños en salud mental de los niños que el maltrato

Los niños que han sido víctimas de acoso escolar o bullying por parte de sus compañeros sufren mayores consecuencias negativas a largo plazo, que aquellos maltratados por adultos, según una nueva investigación.

Un estudio de la Universidad de Warwick, Inglaterra, encontró que aunque el bullying y el maltrato en la infancia causan daños en la salud mental a largo plazo, el acoso escolar tiene efectos más profundos cuando las víctimas se convierten en adultos jóvenes.

Estudios previos refieren un vínculo entre el maltrato por parte de adultos y las consecuencias para la salud mental de los niños, sin embargo los expertos querían determinar si los menores que han sido intimidados por sus compañeros también sufren efectos a largo plazo.

Para ello analizaron los datos de cuatro mil 026 participantes en Reino Unido y de mil 273 en Estados Unidos, todos entre 18 y 25 años de edad y que estuvieron implicados en situaciones de maltrato e intimidación durante su infancia.

De la población bajo estudio, en Reino Unido 8.5 por ciento de los participantes refirió solo maltrato, 29.7 por ciento únicamente intimidación y 7 por ciento ambas situaciones; mientras que en Estados Unidos 15 por ciento maltrato, 16.3 por ciento acoso y 9.8 las dos.

Los especialistas buscaron afecciones como ansiedad, depresión o tendencias suicidad entre los participantes y encontraron que aquellos que sufrieron bullying eran más propensos a sufrir esos problemas de salud mental que los maltratados por adultos.

Según los resultados, los individuos que son acosados en la niñez tienen alrededor de cinco veces más probabilidad de padecer ansiedad y casi el doble de sufrir depresión o tendencias de autolesionarse, que aquellos que fueron maltratados.

"El riesgo de problemas generales de salud mental aumentó entre quienes fueron víctimas de acoso escolar", sostiene el profesor Dieter Wolke, del Departamento de Psicología y Escuela Médica de Warwick, quien dirigió la investigación.

"Ser acosado no es un rito de paso inofensivo o una parte inevitable del proceso de crecimiento, sino que tiene graves consecuencias a largo plazo", advierte el especialista en un artículo publicado en la revista especializada The Lancet Psychiatry.

"Es importante para las escuelas, los servicios de salud y otras agencias que trabajen en conjunto para reducir la intimidación y maltrato y evitar los efectos relacionados con él", enfatiza.