Piden transparentar elección del nuevo secretario general de la ONU

Un grupo de organismos civiles ha lanzado una campaña que hace eco de los reclamos de varios Estados para que Naciones Unidas (ONU) transparente el proceso por el que elegirá en 2016 a su nuevo secretario general.

La campaña "Uno para siete mil millones" (1for7billion) hace alusión a que una persona representa los intereses de siete mil millones de habitantes del planeta, por lo que su elección debe hacerse con base en sus méritos y no por intereses políticos de las potencias mundiales.

El secretario general de la ONU es elegido por un proceso secreto entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU -China, Estados Unidos, Francia, Rusia y Reino Unido--, que proponen un solo nombre a la Asamblea General.

Varios Estados miembros de la ONU han criticado la opacidad del método y la víspera se reunieron a puerta cerrada para discutir nuevos mecanismos a fin de elegir al titular del organismo, un puesto que algunos consideran el más difícil del mundo.

Mediante sus oficios, el titular de la ONU puede prevenir conflictos, construir alianzas con grupos civiles, gobiernos y empresas, así como urgir al cumplimiento de responsabilidades nacionales sobre medio ambiente, desarrollo y derechos humanos.

El próximo secretario general será elegido para sustituir al diplomático coreano Ban Ki-moon, quien ha permanecido desde 2007 en el puesto y que no tiene posibilidad de reelección.

Muchos observadores apuntan a que, por justicia, la posición debe ser ocupada por primera vez por una mujer.

"El secretario general representa las esperanzas y preocupaciones de siete mil millones en el mundo que son afectados por sus decisiones. Sin embargo (...) es escogido en secreto, por sólo cinco países del Consejo de Seguridad, en un proceso opaco y anticuado", según la iniciativa.

La campaña reconoció que la ONU ha tenido algunos excepcionales líderes, pero que esto ha sido pese al método de selección, y no una causa de este proceso, que elige al candidato con el menor número de objeciones de las potencias y no necesariamente a la persona idónea para el puesto.

"Un proceso más abierto e incluyente, con genuino involucramiento de todos los Estados miembros, puede aumentar las posibilidades de elegir a un líder calificado y visionario, y puede darle al futuro secretario general un mandato más poderoso", según los activistas.

Tres candidatos han sido hasta ahora respaldados por sus gobiernos: la directora de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la búlgara Irina Bokova.

Así como el ex presidente de la Asamblea General, el serbio Vuk Jeremic, y el ex presidente esloveno Danilo Turk.

Otra docena de personas ha sido nombrada por la prensa como posibles candidatos, entre quienes destacan las presidentas de Chile y Brasil, Michelle Bachelet y Dilma Rousseff, respectivamente; la canciller colombiana María Ángela Holguín.

Asimismo, la diplomática costarricense Rebeca Grynspan y la mexicana Alicia Bárcena, quien fuera jefa de gabinete del ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, y actual secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).