Inmunodeficiencias Primarias, un reto a vencer con conciencia

Con gritos de alegría, casi media centena de niños acompañados por sus padres y hermanos soltaron sus globos metálicos con motivo de la Quinta Semana Mundial de las Inmunodeficiencias Primarias.

Con esa acción inició una jornada para esos infantes que se reunieron en la entrada del Instituto Nacional de Pediatría (INP) para visitar el parque de diversiones Six Flags México, aprovechando que han sido atendidos oportunamente.

Las Inmunodeficiencias Primarias son de las enfermedades menos diagnosticadas de manera oportuna, con una cifra de seis de cada 10 menores que la padecen.

Al respecto, el jefe de la Unidad de Inmunología Clínica y Alergia del INP, Francisco Espinosa Rosales, afirmó que llevar a los niños con inmunodeficiencias y a sus familias a liberar globos y divertirse tiene como fin crear conciencia sobre ese padecimiento.

En México, en promedio, uno de cada 500 niños puede llegar a tener alguna forma de inmunodeficiencia primaria, pero no suelen ser diagnosticados oportunamente por falta de conocimiento sobre ese mal.

En ese sentido, en entrevista con Notimex, aseguró que en México se han logrado avances importantes en los últimos 10 años para atender ese problema, aunque todavía falta mucho respecto a los diagnósticos.

A grandes rasgos, explicó que las inmunodeficiencias primarias son una predisposición a tener más infecciones de lo esperado o más graves, y en la mayoría de los casos se trata de un defecto de producción de anticuerpos que ayudan a combatir gérmenes.

Entusiasmado por ver la abundante asistencia de niños que han sido atendidos en el INP, el también presidente de la Fundación Mexicana para Niñas y Niños con Inmunodeficiencias Primarias (Fumeni) destacó la importancia de difundir el conocimiento de ese padecimiento.

Por ello, durante esta semana "no sólo llevamos en convivencia a los niños, sino también hacemos cursos para los papás, para enseñarlos a monitorear el tratamiento de sus hijos y que ellos mismos exijan a los médicos la dosis adecuada para su tratamiento".

Tras soltar los globos, niños y adultos se trasladaron al parque de diversiones ubicado en el sur de la ciudad para pasar un rato agradable, además de ser testimonio de que una atención oportuna puede hacer la diferencia para llevar una vida normal.

Al ingresar a Six Flags, la familia de América, de cinco años de edad, no pudo evitar la alegría que le provoca llevar a su pequeña por primera vez a un parque de diversiones, tras un largo y doloroso proceso.

Maricarmen Rodríguez, la mamá de la niña, dijo que está agradecida por haber recibido la atención del INP, ya que desde que nació su hija se enfermó constantemente sin que le diagnosticaran en concreto qué tenía.

Además de la atención, destacó la orientación y ayuda de médicos destacados como el inmunoalergólogo Marco Antonio Yamazaki, que les ayudaron a que su niña pudiera llevar una vida lo más normal.

Ahora, América ya no ha tenido la necesidad de volver al hospital, debido a que su tratamiento le ha resultado más que eficiente.

Ernesto Medrano, padre de la menor, destacó la importancia de saber que más allá del Sida, existen al menos 200 inmunodeficiencias distintas, que es necesario conocer por si en el futuro los casos se incrementan.

Ernesto explicó que la inmunodeficiencia de su hija es que su cuerpo no produce neutrófilos, que son los que la defienden de cualquier enfermedad.

Actualmente, América ya sólo es inyectada cada tercer día, pero sus padres tienen la esperanza de que dentro de poco llegue una cura, con un posible trasplante de médula u otro tratamiento.

Mas adelante, Iyari, de seis años, ya disfruta arriba de las tazas giratorias con su mamá Farid, quien al bajar del juego reconoce que ésta resulta ser una experiencia más que agradable para su niña.

Al ser la primera ocasión en asistir a un lugar así, Iyari no sabe a dónde ir, y ríe nerviosa cuando le preguntan a qué juegos le gustaría subirse. Pero si hay algo que destaca de la pequeña es la sonrisa eufórica de estar en un parque de diversiones.

Desde luego no faltan los intrépidos como Aldo Gustavo, que se dirigió al Boomerang para subirse con su hermana, y luego al Kilahuea, porque algo que no quiere a sus 10 años es perder ni un minuto para divertirse.

También están los pequeños tranquilos como Iker Axel y Mauricio Ángel, quienes prefieren aprovechar para pasar con su mamá Dulce María a comer primero al Pueblo Vaquero y luego darse la oportunidad de subir tranquilamente al carrusel de dos pisos.

Además, están los pequeños sociales como Iván, quien al acudir al espectáculo de delfines aprovecha la oportunidad y de inmediato hace un amigo, un niño que comparte entusiasmado las risas mientras ven saltar a "Yogo".

Así, poco a poco, disfrutando de las diferentes atracciones que ofrece este parque de diversiones, los niños con inmunodeficiencias primarias gozan de este día especial igual que muchos otros infantes, gracias a las atenciones oportunas de Fumeni.