Seguridad social necesita solución radical: Coparmex

La seguridad social de México necesita una "solución radical" para revertir los problemas que comprometen la viabilidad del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y a las finanzas públicas del país.

Así lo consideró el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan Pablo Castañón, quien advirtió que la seguridad social es una prioridad estratégica para el desarrollo y generación de empleo, así como lograr un crecimiento sostenido.

"El sistema de seguridad social en México está agotado" y preocupa sobre todo la situación del IMSS, que vive una de la etapas más delicadas de su historia, aseguró durante su participación en la Semana de la Seguridad Social que organizó el Senado de la República.

Se estima que el costo anual del régimen de pensiones y jubilaciones del IMSS subió a 64 mil millones de pesos para este año, refirió el directivo, al destacar que cifras del propio Instituto indican que su viabilidad financiera podrá sostenerse solo cuatro años más en estas condiciones.

Dijo que los retos de seguridad social son enormes por la modificación de la pirámide poblacional, así la informalidad de la población que representa 57 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA).

Comentó que esa población informal demandará servicios de salud y pensiones pese a que no cotiza ni contribuye, lo que mina la posibilidad de migrar a un sistema de seguridad universal porque no podría financiarse a lo largo del tiempo.

Aunque reconoció la iniciativa para la formalización, dijo que "las finanzas públicas no están preparadas para soportar la demanda que podría llegar a producirse. Esta ya es una de la grandes crisis que hoy enfrentan algunos países europeos".

A eso se suma la baja aportación al ahorro para el retiro, tanto obligatoria como voluntaria, y aseguró que el Sistema de Ahorro para el Retiro se está desaprovechando.

Ante ese panorama, la Coparmex destacó la necesidad de reestructurar al IMSS y revisar los contratos colectivos del trabajo; mejorar los niveles de contribución por medio de incentivos tanto para los trabajadores como los empleadores.

Asimismo, elevar las aportaciones al SAR para pasar de 6.5 por ciento a 13 por ciento promedio de los países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y promover el ahorro voluntario.

La Confederación consideró también que se requiere otorgar estímulos a los planes privados de pensiones y ampliar la gama de productos para ampliar el portafolio de inversión de las Afore, ya que se considera que el régimen actual es conservador, lo que limita los rendimientos para los trabajadores.