Creciente peligro para periodistas surge de gobiernos y terroristas

Los grupos terroristas y los gobiernos que pretenden combatirlos han convertido los últimos años en el período más peligroso para ejercer el periodismo en el mundo, reveló hoy el más reciente informe del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).

En la sede de la ONU, el informe presentado destacó que mientras algunos periodistas son secuestrados o asesinados por grupos radicales, otros son vigilados, censurados o encarcelados por gobiernos que buscan responder a esa amenaza, sea real o imaginaria.

El documento del CPJ sobre la libertad de prensa en el mundo apuntó además que actores no estatales, inclusive organizaciones criminales y grupos políticos violentos, suponen una amenaza significativa para los periodistas, y los defensores de la libertad de expresión.

"En lugares como México y Paraguay, las organizaciones de traficantes son la principal amenaza", de acuerdo con el informe, compuesto por una serie de ensayos de expertos regionales y del personal del CPJ que examinan la variedad de desafíos que enfrentan los periodistas.

"Los periodistas están quedando atrapados en una dinámica del terror: son amenazados por actores no estatales que atentan contra sus vidas y por gobiernos que restringen las libertades civiles, entre ellas la libertad de prensa, en nombre de la lucha contra el terror", dijo Joel Simon, director ejecutivo del CPJ.

Simon indicó que el informe analiza este nuevo panorama y brinda perspectivas sobre las múltiples amenazas, desde la vigilancia y la autocensura hasta la violencia y la prisión, que han convertido a este período en el más mortífero y peligroso para el ejercicio del periodismo en la historia reciente.

Un ensayo examina cómo en 2014 los periodistas se convirtieron en accesorios en filmes de propaganda, lo cual refleja una tendencia global que consiste en que los perpetradores documentan cada vez más sus actos de violencia.

Otros ensayos analizan cómo los gobiernos abusan de las leyes contra el terrorismo y las leyes de protección de la seguridad nacional para silenciar a las voces críticas.

El CPJ precisó que en Europa, por ejemplo, los periodistas deben lidiar con restricciones en nombre de la privacidad, con el auge del extremismo de derecha y con los terroristas nacionales tales como los que asesinaron a ocho periodistas de la revista satírica Charlie Hebdo.