Reeligen al presidente de Sudán con 94.5 por ciento de los votos

El presidente de Sudán, Omar al-Bashir, fue reelegido en el cargo con el 94.5 por ciento de los votos, por lo que extenderá sus 25 años en el poder a pesar de las acusaciones de crímenes de guerra y genocidio, según los resultados oficiales.

El titular de la Comisión Electoral de Sudán, Mokhtar al-Assam, anunció este lunes en rueda de prensa los resultados de las elecciones presidenciales y precisó que la participación electoral fue de 46.4 por ciento.

Al-Bashir, candidato del Partido del Congreso Nacional, obtuvo cinco millones 252 mil 478 votos, equivalentes al 94.5 por ciento de los sufragios, durante los cuatro días que duraron los comicios, entre el 13 y 16 de abril.

Además de presidente, los sudaneses acudieron a las urnas para elegir un nuevo Parlamento y los Consejos Legislativos de los estados, según la agencia sudanesa de noticias SUNA.

La oposición, que boicoteó las elecciones después que el gobierno se negó a aplazarlas hasta que se formara un gobierno de unidad nacional capaz de garantizar su imparcialidad, aseguró la víspera que no reconocerá los resultados y llamó a los sudaneses a unirse y derrocar a al-Bashir.

Al-Bashir, quien tomó el poder durante un golpe de Estado en 1989, es el único mandatario en el poder acusado por la Corte Penal Internacional de crímenes de guerra y genocidio.

Los cargos derivan del conflicto en Darfur, donde la represión de una rebelión armada dejó 300 mil muertos y más de 2.5 millones de desplazados.

Desde 1989, Sudán está aislado de la comunidad internacional y desde 1997 sufre un embargo de Estados Unidos.

Asimismo, al-Bashir enfrenta una creciente presión para iniciar un diálogo con la oposición, con el objetivo de romper el aislamiento internacional, para aliviar su asfixiada economía y aliviar el peso creciente de su deuda externa.

Desde la partición de Sudán en 2011, Jartum, cuya economía había despegado en la década pasada gracias a las exportaciones de crudo, ha perdido la mayoría de sus ingresos, ya que la mayor parte de los campos quedaron en Sudán del Sur.