Clínicas deportivas de Acereros de Pittsburgh concluyen en Cancún

Las elevadas temperaturas que se registraron este fin de semana no impidieron que fueran un éxito las clínicas deportivas a cargo de jugadores de Acereros de Pittsburgh, de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL).

Con el termómetro marcando más de 35 grados centígrados se vivieron dos intensas jornadas en el Estadio Andrés Quintana Roo.

De acuerdo con reportes de los organizadores, el sábado más de 500 aficionados a Acereros se hicieron presentes para convivir y entrenar al lado de sus ídolos.

En punto de las 9:00 horas desfilaban participantes mayores de 18 años en el registro para obtener el kit del recuerdo con la toalla amarilla, gorra, playera, calcomanías y un mini balón, así como su brazalete, que según el color definía el grupo en el que trabajarían.

Como parte de la organización, el campo se dividió en siete estaciones, cada una comandada por un jugador de Pittsburgh. William Gay, Jarvis Jones, Kelvin Beachum y Maurkice Pouncey, así como los ya retirados Greg Lloyd y Antwaan Randle El marcaban la pauta de los ejercicios a seguir.

Con sencillez, los "acereros" intercambiaron puntos de vista y consejos con los asistentes que por un lapso de cinco horas vivieron su sueño.

Los jugadores en activo y ex elementos de Steelers se entregaron por completo a pesar del intenso calor que por momentos superaba los 35 grados.

La dinámica consistía en 20 minutos de ejercicio y al finalizar los fans podían tomarse la fotografía y recibir el autógrafo de los jugadores y al concluir visitaban la siguiente estación hasta cubrir la totalidad de la práctica.

Ejercicios de fuerza, coordinación y destreza tanto a la ofensiva como a la defensiva eran impartidos por las estrellas y los voluntarios de los Leones de la Universidad Anáhuac.

Este domingo se vivió la misma intensidad y alegría con los niños y niñas a quienes les tocó el turno del campamento.

A pesar de la gran diferencia en el tamaño de los profesionales, los jóvenes no desentonaron y sacaron en cada ejercicio el corazón para demostrar su talento.

Una vez más, el carisma de los entrenadores y profesionales salió a relucir en el campamento de Acereros de Pittsburgh.