Corea y sus Palacios Orientales

Pasado y presente se unen en Corea del Sur. La íntima relación del tiempo hace vibrar al visitante ante un peculiar paseo histórico por los antiguos palacios orientales que datan de los años 1300, cuyos habitantes trascienden al tiempo.

El resurgimiento de Corea del Sur frente a la adversidad, después de haber sido blanco de ataques japoneses en los años 1500 y constantes enfrentamientos con lo que hoy es Corea del Norte, surcorea está en pie y pleno crecimiento.

En Seúl, la capital de Corea del Sur existen cinco palacios históricos el Gyeongbokgung, Changdeokgung, Deoksugung, Changgyeonggung y Gyeonghuigung.

Notimex visitó el histórico palacio de Gyeongbokgung, que significa "bendecido grandemente por el cielo" y mundialmente reconocido por su tradicional espectáculo de cambio de guardia.

El cambio de guardia del palacio surcoreano está dominado por el colorido y sonidos característicos de la rítmica oriental, lo que lo hace un verdadero espectáculo de sonido y color.

Los guardianes se presentan vestidos con ocho tipos de trajes, de acuerdo al rango militar y elaborados en brillantes rojos, azules, verdes y amarillos que llegan al Palacio al ritmo de tambores, cuernos y caracolas.

El palacio, considerado visita obligada en Seúl, fue construido en 1395 y que tres años después albergó la dinastía Joseon, por el monarca Lee Seong-Gye y que al situarse en la parte norte de Seúl, solía ser llamado también como "Palacio del Norte".

En el lado sur del palacio se encuentra la entrada principal, en donde coreanos ataviados con su vestimenta típica esperan a los visitantes para introducirlos en la historia de su país.

Ya en el interior, se encuentra la sala principal llamada Geunjeongjeon, el lugar en donde se realizaban las ceremonias oficiales y los funcionarios rendían los informes matutinos ante el rey.

Se aprecia el trayecto por donde caminaba el monarca y los caminos que avanzan a su lado eran ocupados por la Corte.

El palacio impecablemente cuidado para la visita de turistas nacionales y extranjeros muestra habitaciones y piezas de sobriedad absoluta, característica de esa cultura, cuya arquitectura aprovecha con excelencia la geografía a su alrededor, un excelente ejemplo de estructura tradicional de los palacios coreanos.

En Gyeongbokgung el visitante se topa con una biblioteca llamada sujeongjeon, donde los funcionarios de esa época tenían largas horas de lectura y el Sajeongjeon, que era la oficina de trabajo del rey.

Hay salones dedicados a las reliquias históricas que mantenían las dinastías y figuras talladas en piedra que denotan los guardianes del lugar.

Otro de los palacios en Corea del Sur es el de Deoksungung, fue habitado por varios miembros de la realeza coreana hasta la ocupación japonesa, en donde los edificios son principalmente de madera pintada, aunque parte de la construcción deja apreciar cierto estilo occidental.

El palacio alberga el museo de arte a donde se ingresa una vez que se ha cumplido el requisito indispensable, quitarse el zapato de calle y cambiarlo por las sandalias coreanas.

Coreanos de todas edades visitan este museo, aunque en temporada vacacional se sabe que hay un importante flujo de turistas extranjeros.

Además de apreciar los grandes pasillos entre habitación y habitación del palacio, el museo que presenta una importante galería de fotografías de las diferentes dinastías y poderosos militares, comparte el mobiliario de la época antigua.

Grandes y sobrios salones de juntas, estudios, comedores, recámaras y la terraza del lugar puede ser visitada por el turista.

Además de los visitantes coreanos, se conoce que acuden a estos recorridos habitantes de todo el continente asiático, atraídos por la estructura de los palacios y la forma en que los surcoreanos levantaron de nuevo su historia, después de que la guerra contra Japón los dejó consumir bajo el fuego.