Feria de León rinde homenaje a Julio Scherer

El periodismo está presente en la Feria Nacional del Libro (Fenal) en León, al realizarse esta tarde un homenaje a uno de los referentes en la historia de esta profesión, Julio Scherer García, quien falleció el pasado 7 de enero.

Rafael Rodríguez Castañeda, director de la revista Proceso, así como los periodistas Verónica Espinoza, corresponsal en Guanajuato; Arturo Rodríguez y Carlos Acosta, compartieron anécdotas y vivencias con Julio Scherer, quien marcó un parteaguas en el periodismo en Latinoamérica.

Rodríguez Castañeda leyó un escrito sobre Scherer, recordando cuando lo propuso como corresponsal del periódico Excélsior en Washington, cuando estaba en su punto culminante el caso Watergate.

"Tras el sofocón inevitable, apenas atiné a decirle: 'pero ni inglés sé, don Julio'. Atenazó mi antebrazo y me espetó: 'Allá aprende, don Rafael' y me fui a Washington", recordó.

También señaló que: "a Julio Scherer García lo fascinaban el poder y los hombres del poder; en su cercanía con éstos, con frecuencia se le observaba bordeando la seducción y podríamos decir que caía en ella a cambio de una información, una declaración, una imagen periodística".

El poder corrompe, repetía Scherer, y el poder absoluto corrompe absolutamente, completaba.

Un joven asistente le preguntó al director de la revista Proceso que desde su punto de vista, cuál era la principal virtud y el principal defecto del periodista Julio Scherer.

"Pienso yo que un defecto que por desgracia tendemos a compartir los periodistas era su soberbia, creo era muy soberbio, y creo que el caer en su soberbia, precisamente utilizó su soberbia Luis Echeverría para darle el golpe a Excélsior en el 76.

"Creo que su mejor cualidad, humano, una enorme generosidad de sí mismo, era muy difícil que se negara a sí mismo ante la petición de un consejo, de un apoyo, esa generosidad no necesariamente la iba pregonando", respondió Rodríguez Castañeda.

Carlos Acosta recordó anécdotas de Julio Scherer, como la lección que le dio primero al felicitarlo por una de sus notas, donde redactó la historia de una empresa en quiebra, con números y estadísticas perfectamente desglosadas, pero que luego le reprochó por no incluir a ninguna persona en su información.

El periodista Arturo Rodríguez señaló que Scherer generaba un excelente ambiente de camaradería, y que uno de sus expresiones habituales era: "no me ch.., usted es reportero de Proceso", además de siempre dar relevancia al oficio de reportero.

Verónica Espinoza, corresponsal de Proceso en Guanajuato, destacó que todas estas voces han sido desde la entraña de Proceso, la segunda familia para Don Julio.

"Siempre será Don Julio, porque para Don Julio, fuimos Doña Verónica, Don Arturo, Don Rafael, Don Carlos, siempre se refirió así a cada uno de nosotros, lo hacía con una salutación que reflejaba todo el respeto, siempre tratándonos como sus colegas, como sus pares, a todos nos dejó algo, y hoy solamente estamos tratando de devolver un poco porque este sigue siendo el Proceso de Julio Scherer", puntualizó.