Festival Artesanal de Cacao y Chocolate llega a Culhuacán

Para reconocer el valor gastronómico, artesanal y cultural del llamado "alimento de los Dioses", este fin de semana se lleva a cabo el Segundo Festival Artesanal de Cacao y Chocolate en el Centro Comunitario Ex Convento de Culhuacán.

los asistentes podrán degustar platillos y bebidas derivadas del cacao, además de participar en el ciclo de conferencias "Del metate al chocolate", talleres creativos para niños, lectura de cuentos, así como espectáculos teatrales y de música.

En un comunicado, el Instituto Nacional de Arqueología e Historia (INAH), destacó la importancia simbólica, social, religiosa, política y económica que esta semilla tuvo entre las culturas del México prehispánico.

Recordó que su uso era reservado para los jerarcas, guerreros y comerciantes. Los mexicas lo convirtieron en símbolo de fertilidad, ofrenda, moneda, tributo, bálsamo, alimento energético, poderoso artículo de intercambio, objeto ritual, pócima provocadora de pasiones y emblema de poder.

De acuerdo a evidencias arqueológicas realizadas por investigadores del INAH, hacia el año 1900 a.C., los olmecas ya preparaban una bebida derivada del cacao, en una vasija de cerámica encontrada en las excavaciones del Cerro Manatí, en el municipio de Hidalgotitlán, Veracruz.

Por otro lado, en el área maya, la presencia del cacao se remonta entre los años 600 a 500 a.C., de acuerdo al estudio de restos del mismo en dos fragmentos de cerámica maya hallados en el sitio Paso del Macho, al norte de Yucatán.

Amalia Attolini Lecón, de la dirección de Etnohistoria del INAH señala que los mayas "concebían la subsistencia como una empresa colectiva, donde el hombre, la naturaleza y los dioses estaban ligados por vínculos de reciprocidad, teniendo como finalidad el sustento entre sí y la renovación de la vida".

Cuando Hernán Cortés conoció el chocolate, después de La Conquista, lo integró a la cocina española sustituyendo en su preparación el agua por la leche y agregándole condimentos afines al gusto de los ibéricos: canela, anís, almendra, entre otros.

Su demanda fue tal que la Nueva España se convirtió en principal centro de exportación de cacao a diversas partes del Viejo Continente, concluyó Amalia Attolini.