Verónica Castro, Lucía Méndez, María Conchita Alonso, Fernando Allende y Amanda Miguel evocan con nostalgia su participación durante la grabación en 1985 del tema "Cantaré, cantarás" (I will sing, you will sing), con el propósito de recaudar fondos para impulsar las campañas de UNICEF en América Latina.

"Fue un día de abril. Recuerdo que nos citaron como a las 10:30 de la mañana y salimos de ahí muy noche. Fuimos llegando uno a uno saludándonos con mucho gusto. Todos nos conocíamos y los abrazos llovían. Sabíamos que sería un día inolvidable para todos", relató Fernando Allende a Notimex.

La grabación, como parte del "Proyecto Hermanos", corrió a cargo de los productores José Quintana, Humberto Gatica y Albert Hammond. Transcurrió en el gran estudio de la disquera A&M Records en Los Ángeles, California.

"Era una época en la que todos los cantantes estábamos acostumbrados a toparnos en diferentes países. Nos veíamos en 'Siempre en domingo' o en los teletones. Así que cuando llegamos, nos abrazamos como la gran familia que éramos, no había competencias, todos éramos amigos, hermanos de verdad", destacó María Conchita Alonso.

En el documental del "making off" de "Cantaré, cantarás", el intérprete Joaquín Galán, del dúo argentino Pimpinela, lo dejó claro:

"Aquí se dejó de lado la competencia, las fronteras y las nacionalidades para venir todos juntos, desde cualquier parte del mundo donde estuviéramos trabajando o haciendo nuestra vida. Todos estamos en un proyecto tan bueno para quienes necesitan tanto de nosotros", destacó.

En otro momento, Lupita D'Alessio dijo: "Yo puedo dejar mi garganta, mi sangre, mi sudor y todo por esos niños, francamente lo digo. Creo que es una de las cosas más importante que he hecho en mi vida: primero a mis hijos y esto ha valido la pena en la vida de Lupita D'Alessio".

De acuerdo con José Quintana, uno de los productores, la convocatoria se lanzó a las disqueras para que propusieran a sus artistas, los cuales debían tener cierto prestigio en el espectáculo a nivel internacional.

"En 1985 yo había sido nominada al Grammy americano en la categoría Best Latin Performance por mi disco 'Sólo una mujer' y grababa la telenovela 'Tú o nadie', que ha registrado uno de los mejores 'ratings' de la historia. También había hecho la película 'El ministro y yo', 1975) con Mario Moreno 'Cantinflas', así que me encontraba en el momento pico de mi carrera", resaltó Lucía Méndez.

"Estábamos los mejores del momento, los latinos más representativos de la música y para mí fue muy bonito reencontrarme con Julio Iglesias, Rocío Jurado, Vicente Fernández y 'Cantinflas'. Estábamos contentos, aunque no teníamos claro lo que marcaría esta unión", añadió la actriz y cantante.

Albert Hammond fungió como director musical además de ser otro de los productores. Él fue acomodando a cada uno de los intérpretes y a Verónica Castro no le pareció el lugar que le designó a la cubana Celia Cruz.

"Yo salí con ella del hotel e íbamos muy emocionadas, pero al llegar me molesté mucho porque no le dieron el lugar que le correspondía a una diva como ella. La pusieron atrás, a un lado y a la izquierda cuando debió estar hasta adelante. Cuando se lo expresé, alguien me dijo: 'Sí, pero el señor es quien acomoda'.

"Yo le dije a ella que reclamara, pues tampoco le dieron una frase de la canción para ella sola; sin embargo, me respondió: 'La gente que es, es; la gente que está, está".

A 30 años de distancia, José Quintana lamentó y calificó como "un gran error" el no haber incluido la voz de Celia Cruz como una de las principales en "Cantaré, cantarás", pues aseguró que él y Hammond señalaron los solos que debían interpretar cada uno de los artistas y optaron porque Julio Iglesias abriera el tema.

Sin embargo, Lucía Mendez aseguró que ella escogió su parte ("Descubrir que en el corazón siempre hay un rincón") en conjunto con el director artístico:

"No era el hecho de cantar más o menos, sino de participar, de poder formar parte de este cuadro histórico en algo que iba a quedar para siempre y que sería verdaderamente inolvidable e importante en la carrera de todos", señaló Méndez.

Para Amanda Miguel, el hecho de que se interpretara o no una línea del tema fue en respuesta a los intereses de las disqueras que participaron.

"Hubo quienes cantaron solos y en ese momento no eran del gusto del público. A mí me dijeron: 'Te toca con Valeria Lynch', y yo obedecí, pero la hermandad no fue tan sincera y quizá, debido a esos intereses, la canción no alcanzó el éxito que debió haber tenido", señaló a Notimex.

"Mi pedacito fue muy chiquito y lo agradecí -apuntó María Conchita-, pero creo que algunos sí se molestaron porque se quedaron en coros. En realidad no supimos bien cómo estuvo todo hasta que vimos el video, pues quienes no grabábamos en ese momento, nos salíamos a platicar o a comer y no sabíamos lo que pasaba dentro del estudio-.

Castro consideró que -eran demasiadas figuras reunidas y fue imposible darle su lugar a cada una. Yo quedé satisfecha con lo que me tocó hacer porque siempre he dicho que soy más actriz que cantante, así que me divertí siendo corista y me lo pasé echando porras y gritando".

En las pausas de la grabación, recordó Fernando Allende, "estuve sentado en las piernas de Pedro Vargas y lo abrazaba. Él me conoció casi de niño y en 1985 yo era un jovencito, así que todavía me le sentaba en las piernas.

"También pasé mucho tiempo junto a Mario Moreno y Julio Iglesias, eran buenos amigos. Como yo vivía en Los Ángeles y ellos tenían casa allá, nos reuníamos los fines de semana".

Lucía Méndez platicó que Julio Iglesias todo el rato hacía gala de su buen sentido del humor y de su galantería.

"Era muy chistoso, se la pasaba bromeando al igual que 'Cantinflas'. Esa vez me reclamó que no haya salido con él cuando yo tenía 14 años y yo le respondí: 'Mi mamá no me dejó, yo estaba muy chica'. Y dijo: 'Pequeñaza, qué falta de visión. Entonces le dije: 'Pues dice mi mamá que siempre sí', y soltó una carcajada".

"La Vero" aprovechó los tiempos libres para divertirse con Lupita D'Alessio: "Pinche Lupe, eran risas y risas con ella. En esa época no era tan seria como ahora, y éramos un par de escuinclas felices. El ambiente fue maravilloso y esa canción marcó un parteaguas en la carrera de muchos".

Analizando el proyecto tres décadas después, Amanda Miguel consideró que "hoy se puede desmenuzar de una manera más inteligente. La convivencia fue divertida y una experiencia única en mi vida. Compartir escenario con artistas de todas las tallas fue impresionante, pero la obra no fue tan grande como se imaginó.

"No hubo la suficiente promoción para que explotara como 'We are the world', y aunque es un tema precioso, no suena más. 'El rostro del amor', que yo grabé cuando el Papa Juan Pablo II vino a México, lo tocan de manera común en la radio, mientras que 'Cantaré, cantarás' ya no y es una pena", opinó.

Sin embargo, María Conchita Alonso piensa que la canción logró su objetivo porque mucha gente tomó conciencia de la importancia de ayudar a los que menos tienen.

"Un artista no está sólo para cantar o actuar, un artista está para que su voz sea escuchada y muchas veces a nosotros nos escuchan más que a los políticos. Yo creo que todos los que trabajamos en el espectáculo deberíamos participar en estas causas sin pensarlo dos veces".

Si hoy le propusieran hacer algo parecido con los mismos exponentes, dijo, "lo haría de inmediato. Sería mágico y maravilloso estar casi todos otra vez, los extraño tanto", concluyó.