Vigente legado de Mireya Cueto a dos años de su muerte

A dos años de su muerte, ocurrida el 26 de abril de 2013, la escritora, dramaturga y titiritera mexicana Mireya Cueto es recordada por dedicar su vida a fomentar la creatividad del público infantil a través de mundos y personajes nacidos de la imaginación.

En su honor, en esta ciudad se lleva a cabo el Festival de Títeres "Mireya Cueto", que en octubre pasado celebró su décima cuarta edición con la participación de 27 compañías y 48 funciones de diversas sedes.

El Festival, impulsado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a través del programa Alas y Raíces, tuvo como sede principal el Teatro Isabela Corona, donde se presentaron Astillero Teatro, Marionetas de la Esquina, La Casa de Teatro, El Proyecto Perla y Pablo Cueto, por mencionar algunas.

Miyera Cueto nació el 3 de febrero de 1922 en la Ciudad de México y vivió siempre rodeada de creadores, su padre fue el escultor Gerardo Cueto y su madre la artista plástica Dolores Velázquez.

De acuerdo con datos de su vida publicados por el Conaculta, el hogar en el que creció Cueto siempre estuvo rodeado de escritores, artistas e intelectuales.

Curso estudios de preparatoria en el Colegio de San Ildefonso y formó parte de un grupo de intelectuales integrado por los escritores Rubén Bonifaz Nuño y Ricardo Garibay.

Miyera siempre estuvo interesada por la cultura y su pasión la enfocó en los niños, pues estaba convencida de que se debía apostar por la inteligencia del público infantil.

Decía que había que confiar y fomentar el pensamiento de los infantes, a quienes se les daban las cosas "digeridas", y que era por eso que sus propuestas no incluían moralejas.

Ganadora del Premio Nacional de Literatura por su libro "Los viajes de Ozomatli y Don Armadillo", Cueto trabajó para programas de televisión; sin embargo, no le convenció, pues, según sus palabras, "aunque sea muy buena, es mala".

Cueto también era una admiradora de la literatura de Miguel de Cervantes Saavedra, por lo que produjo una versión para radio de "El

ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha", que incluyó 103 capítulos.

Concluyó la licenciatura en Historia Moderna y Contemporánea en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), además de desarrollar su gusto por el dibujo, como lo muestran las ilustraciones que hizo para la Sala del Preclásico del Museo Nacional de Antropología

A lo largo de su trayectoria recibió diversos reconocimientos, como el Premio Rosete Aranda del Museo Nacional del Títere, en Tlaxcala; la Medalla "Mi vida en el teatro", del Centro Mexicano ITI/UNESCO/UNIMA, y fue becaria del Sistema Nacional de Creadores en varias ocasiones.

La escritora realizó y dirigió "No rebuznaron en balde", "El traje del rey", "El renacuajo paseador", además de publicar el libro "Versos de patos", poesías sobre las aves tradicionales de México.

Fue colaboradora del teatro guiñol, del Instituto Nacional de Bellas Artes y a lo largo de su vida creó por lo menos 500 títeres, que forman parte de su legado.