Derrocha Vicentico talento en el Auditorio Nacional

El cantautor argentino Vicentico ofreció una presentación llena de talento en el Auditorio Nacional, que fue testigo del recorrido musical que incluyó temas de su tiempo con Los Fabulosos Cadillacs y su carrera como solista.

Así ofreció diferentes ritmos y su entregada y característica interpretación como parte de su gira "Ultimo acto", que también da nombre a su más reciente disco.

La enigmática y dolorosa voz de Vicentico inició su recorrido con "Ya no te quiero" cuando el reloj marcaba las 20:42 y las luces se volvieron azules para recibirlo con la mano en el bolsillo pero llenando el escenario con su talento.

La rebeldía romántica continuó con "Viento" en la voz del también líder de Los Fabulosos Cadillacs, que hizo cantar a los asistentes al Auditorio Nacional quienes aplaudieron el talento de cada letra construida y pronunciada por el argentino.

Sin mencionar palabra y con el gesto sumergido en sentimiento, el cantante se entregó con facilidad con "Si me dejan" para luego tomar la guitarra y ofrecer "Un diamante", así como "La carta" con la que despidió a su hijo, joven guitarrista a su lado, con un beso y un abrazo.

Tras despojarse de su saco y arremangarse la camisa, el intérprete dio paso a "El rey del rock & roll", la cual sonó con algunas fallas de sonido que desaparecieron con su versión de "No te apartes de mi", que cantó uniendo la voz de Valeria Bertuccelli quien sólo apareció en una pantalla.

En medio de una gran bulla, el cantante se dirigió a su público: "muy buenas noches a todos, cómo están. Ante todo muchas gracias por haber venido, es una noche bonita y profunda pasa nosotros, única".

Luego hizo el regalo de retomar temas de Los Fabulosos Cadillacs como "Siguiendo la luna", la cual cantó sólo con su guitarra y su nostálgica voz mientras estrellitas se aparecían en el público, pues los celulares se alzaron para captar el momento.

"Vicentico, Vicentico", fue el grito que se escuchó cuando las luces se apagaron, lo que el cantautor agradeció antes de que el piano llenara el ambiente que se transformó en una burbuja de romanticismo e inocente declaración de amor con "Algo contigo" en una interpretación desbordada de sentimiento.

El tema "Culpable" se escuchó en el auditorio que lució lleno y donde algunas parejas bailaron en los rincones, mientras las bocas de los presentes reproducían las letras de desamor pero ahora transformadas en sabor y ritmo.

"Esta es una canción un poco más vieja del disco 'Los pájaros', tiene un coro que exige la presencia de gente", dijo para dar voz a "El árbol de la plaza", también impregnado del ritmo de salsa nutrido con las trompetas, el saxofón y las percusiones que dieron continuidad al su sonido para crear "El cantante".

La salsa se quedó atrás para volver a la melancolía de color azul con la batería acompasada en "El último acto", en la que la voz del argentino volvió a desgarrarse con su tono particular que erizó la piel de los fanáticos que también cantaron "Paisaje".

El deleite continuó con el rock de "Esclavo de tu amor" en el que las guitarras eléctricas y la batería explotaron al máximo su sonido con la energía que persistió ante la declaración alegre de "Morir a tu lado" que se convirtió en una eufórica fiesta.

Luego de un gran despliegue de sonidos en donde los guitarristas pasaron al frente junto a Vicentico al interpretar "Sólo un momento", el músico se despidió agitando su mano al aire y haciendo una reverencia.

Tras una breve pausa, las luces volvieron a encenderse para recibir al artista que agradeció al público al que ofreció "Las estrellas" con un ritmo de reggae y que se transformó en un sonido tranquilo y de nuevo ir a la alegría de "Creo que me enamoré".

Con la gente en pie, como desde el principio, el músico recordó el tema "Basta" compuesto de melancolía dibujada con la voz arrebatada del intérprete que siguió la fiesta con "Tiburón", "Los caminos de la vida" y terminar con el famoso tema "Vasos vacíos".