Fiesta del Libro y la Rosa rinde homenaje a Gabriel García Márquez

Entre anécdotas y pasajes, los escritores Elmer Mendoza, Rosa Beltrán y Benito Taibo evocaron la obra del Premio Nobel de Literatura 1982, Gabriel García Márquez, en el homenaje "Una vida. Un legado, Querido Gabo (1927-2014)" en la Sala Nezahualcóyotl.

En el marco de la Fiesta del Libro y la Rosa, que se realiza en el Centro Cultural Universitario y en otras sedes de la Universidad Nacional Autónoma de México, del 23 al 26 de abril, y del Día Mundial del Libro, Rosa Beltrán, directora de Literatura de la UNAM, recordó una anécdota que vivió durante un homenaje a Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990.

Homenaje que se le rindió precisamente en la referida sala de conciertos, pero al momento en que llegó Gabriel García Márquez vestido con su estilo propio, la gente se levantó y le rindió una gran ovación.

"Creo que ha sido uno de los momentos más emocionales que ha tenido esta sala, porque han pasado varias generaciones y García Márquez es el gran autor, querido por muchos", expresó la escritora.

Para Rosa Beltrán, el libro que marcó su vida fue "Cien años de soledad", obra que leyó cuando tenía 14 años de edad y que llevó a cabo cuando estaba de vacaciones con sus hermanos en la casa de la familia en Cuernavaca, Morelos.

"Desde que lo tomé me llamó mucho y entonces empecé a leerlo, pero eso me marcó en mi vida, pues en esa ocasión mis padres nos avisan que se van a divorciar, entonces fue la última vez que estuvimos reunidos todos", apuntó la narradora.

Por su parte, el escritor Elmer Mendoza coincidió en que el libro que marcó su vida fue "Cien años de soledad" pues le despertaba la imaginación e incluso relató que también tenían un Melquiades y ese señor era como un mecánico.

"Pero muchas cosas de ese libro, siempre lo relacioné con lo que viví y vivo de alguna manera, entonces recuerdo mi niñez con esa obra literaria", precisó Mendoza.

En tanto, el escritor Benito Taibo recordó un pasaje que vivió al lado de Gabriel García Márquez, cuando en una fiesta fueron a terminar a casa del autor colombiano y cuando despertó no sabía dónde estaba.

"Cuando desperté dije dónde estaba y poco a poco empecé a recordar y escuchar el sonido de la tecla de la máquina de escribir, entonces me acordé que estaba en la casa de Gabriel García Márquez, traté de no hacer ruido y salir", expresó entre risas Benito Taibo.

También dijo que como unas 10 veces, García Márquez le autografió el libro "Cien años de soledad", mismos que se los robaron, y "una de las últimas veces que me firmó el libro puso, "otra vez".