Atentado en norte de Irak causa ocho muertos y 16 heridos

Al menos ocho personas murieron y 16 más resultaron heridas hoy por la explosión de un coche bomba en la ciudad de Balad, en el norte de Irak, cuya responsabilidad ningún grupo se ha atribuido.

La policía de la provincia de Salahuddin, donde se ubica Balad, informó que el coche bomba explotó al paso de una multitud de peregrinos chiítas que regresaban a casa tras participar en las conmemoraciones por la muerte del Imam Ali al-Hadi.

El incidente mortal tuvo lugar mientras los peregrinos regresaban del Santuario del imán Ali al-Hadi en Samarra, que se encuentra a 110 kilómetros al norte de Bagdad, revelaron funcionarios locales en calidad de anonimato, según reporte de la cadena árabe Albawaba.

Pese a que no ha habido ninguna reclamación de responsabilidad del atentado, éste lleva las características de las agresiones similares que han perpetrado extremistas del grupo Estado Islámico (EI), que actualmente controla partes de Irak y la vecinas Siria.

Los militantes del grupo extremista, reconocido por difundir videos en Internet sobre la ejecución de varios extranjeros, han amenazado a todas las comunidades, incluidas chiítas, sunnitas, kurdas, cristianas y kurdos Izadi, durante sus avance en Irak.

En marzo pasado, al menos 17 personas murieron y decenas más resultaron heridas en un atentado similar, que después se atribuyeron extremista del EI, antes conocido como Estado Islámico en Irak y Levante (EIIL).

Las fuerzas iraquíes, respaldadas por voluntarios, han logrado importantes avances en su operación para retomar el control total de la norteña ciudad de Tikrit, un bastión importante de los militantes EI en el norte de Irak.

El EI inició su campaña de terror en Irak de principios de junio de 2014, cuando sus militantes fuertemente armados tomaron el control de la sureña ciudad de Mosul, corazón de la comunidad árabe sunnita del país islámico.

Los ataques se han intensificado en los últimos meses a medida que el gobierno iraquí continúa la lucha por expulsar a lo terroristas de los principales pueblos y ciudades que tienen bajo su control.