Vinculan a Clinton con esfuerzos rusos por controlar abasto de uranio

La Fundación Clinton recibió donaciones millonarias de una empresa canadiense durante el proceso en que fue adquirida por una dependencia del gobierno ruso que busca dominar el abasto mundial de uranio, reveló The New York Times.

En una nota publicada en su versión electrónica, destacó que la venta de la compañía canadiense a la agencia nuclear rusa, Rosatom, debía obtener -para concretarse- la aprobación del Departamento de Estado estadunidense, que era entonces encabezado por Hillary Clinton.

La aprobación sucedió mientras que la Fundación Clinton recibía donativos. La empresa, que en enero de 2013 adoptó el nombre de Uranium One, ahora controla el 20 por ciento de la capacidad de producción de uranio de Estados Unidos, un mineral estratégico para desarrollar energía nuclear.

La creación de Uranium One está en línea con los esfuerzos del presidente ruso Vladimir Putin para controlar la cadena mundial de abasto de uranio, resaltó la nota del periódico.

La Fundación Clinton, creada por el expresidente William Clinton, recibió millones de dólares a través de los empresarios canadienses de la industria de la minera que construyeron, financiaron y vendieron la compañía a Rusia, de acuerdo con la investigación.

Asimismo, el director de Uranium One hizo donaciones de 2.35 millones de dólares a través de su fundación para la organización fundada por el expresidente Clinton. Otras personas ligadas a la empresa también hicieron donaciones a la fundación, señaló el diario.

"Tales contribuciones no fueron reveladas públicamente por los Clinton, pese al acuerdo de la señora Clinton con la Casa Blanca de que identificaría públicamente a todos los donadores (de la fundación)", expresó el diario.

El Times advirtió que se desconoce si las donaciones obtenidas por la Fundación Clinton influyeron en la aprobación de la adquisición rusa de la empresa que se llamaría Uranium One.

Sin embargo, "el episodio subraya los retos éticos especiales presentados por la Fundación Clinton, liderada por el expresidente, que dependió fuertemente de dinero del extranjero para acumular 250 millones en activos mientras que su esposa ayudaba a conducir la política internacional estadunidense".

Voceros de Hillary Clinton señalaron que no existe evidencia de que ella, como secretaria de Estado, apoyara de alguna manera los intereses de los donadores de la fundación creada por su esposo.

La nota está basada en una investigación generada a partir de revelaciones de un libro de Peter Schweizer, titulado "Clinton Cash", que será publicada próximamente, y del que el Times y otros medios han obtenido adelantos.