Trabajadores sometidos a demandas excesivas tienen problemas de salud

Los trabajadores que están sometidos a grandes exigencias y carecen de recursos materiales para realizar sus labores, pueden presentar presión arterial alta y, a largo plazo, enfermedades crónicas.

El jefe del Programa de Investigación del Centro de Investigación Transdisciplinar en Psicología de la Universidad Autónoma de Morelos, Arturo Juárez García, indicó que tradicionalmente el tema del riesgo laboral se asocia a lo físico, biológico y químico.

Sin embargo, planteó, los riesgos psicosociales se refieren a ciertas exigencias del trabajo relacionados con mecanismos psicológicos y fisiológicos que afectan la salud de los trabajadores.

"Estamos hablando de estrés en el trabajo, éste es uno de los grandes problemas que se libran hoy en día", subrayó al impartir la conferencia "Ergonomía: riesgos psicosociales", invitado por la Universidad de Sonora y el Instituto Tecnológico de Hermosillo.

Anotó que se trata de establecer los mecanismos que afectan a la salud y si bien es sabido que el estrés afecta la vida diaria, la línea de investigación a desarrollar son que los factores estresantes afectan parte de la salud.

Expuso que se ha encontrado que los trabajos demandantes y exigentes, que carecen de recursos materiales, cuentan con personal que presenta niveles de presión arterial muy altos.

Además se presenta el abuso psicológico laboral, lo cual es un factor psicosocial emergente y una de las consecuencias inmediatas es la depresión, la angustia e incluso el suicidio.

Juárez García reconoció que en México no existen estadísticas formales sobre el porcentaje de la población económicamente activa que sufre de estrés laboral.

Explicó que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), informó que la cifra de trabajadores con estrés laboral es del 30 por ciento, aunque existen estudios en muestras pequeñas donde el porcentaje es más alto.

Sobre posibles soluciones, el investigador consideró que el trabajador puede recibir apoyo psicosocial, pensar en recompensas justas, otorgarle la oportunidad de opinar y de usar sus habilidades para el trabajo.

Planteó que también se requieren políticas públicas que incidan favorablemente en la cultura laboral del país, pues sería un error adoptar modelos de intervención de culturas diferentes.