Activistas preparan homenaje a "obispo mártir" en Guatemala

Autoridades eclesiásticas y activistas humanitarios anunciaron hoy un programa de actividades para honrar a monseñor Juan Gerardi, ultimado a golpes por militares en abril de 1998.

La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA), que fundó y encabezó Gerardi, tomará parte de las actividades en honor del religioso, recordado como el "obispo mártir", luego de morir a golpes a las puertas de la casa parroquial de la iglesia en que oficiaba.

"Lo recordamos y aunque ya suman 17 años de su martirio, no dejamos de hacer su memoria", indicaron voceros del llamado "Movimiento Gerardi", formado por entidades católicas y de derechos humanos.

Monseñor Gerardi era un conocido defensor de los pobres, especialmente de las comunidades indígenas que eran víctimas de la violencia del conflicto armado interno que se prolongó de 1960 a 1996.

Gerardi fue ultimado a golpes con una barra de concreto en la casa parroquial de la iglesia de San Sebastián, ubicada a unas calles de la Casa Presidencial, en la céntrica zona uno de la capital de Guatemala.

El deceso del religioso ocurrió dos días después de que presentó un informe elaborado por la ODHA sobre los horrores de la guerra interna y los abusos contra la población civil no combatiente. En la mayoría de los casos se responsabilizó al Ejército de Guatemala.

La justicia condenó por el delito de ejecución extrajudicial a tres militares que estaban asignados en la desaparecida guardia presidencial.

Las actividades por el XVII aniversario del "martirio de monseñor Gerardi", incluirán la apertura el 26 de abril de las catacumbas de la Catedral Metropolitana para la visita de los fieles a la tumba de Gerardi.

Además se prevén una "marcha silenciosa" de fieles católicos y activistas de derechos humanos desde la Catedral Metropolitana hasta la iglesia de San Sebastián, y diversos foros sobre temas políticos y de derechos humanos, entre otras actividades.

El 29 de diciembre de 1996 el gobierno y la guerrilla de Guatemala suscribieron un acuerdo de paz, avalado por Naciones Unidas, que finalizó un conflicto armado interno que en más de tres décadas causó 200 mil muertos y desaparecidos.