LLegó a México nueva edición de "Moby Dick", de Herman Melville

Considerado por la crítica internacional como "el libro de mar más grande que jamás se ha escrito", y "paradigma novelístico de lo sublime, un logro fuera de lo común", "Moby Dick", del novelista y poeta estadounidense Herman Melville (1819-1891), ya está en México en una edición extraordinariamente cuidada.

Se trata de una de las piezas más esperadas por lectores, escritores, editores y libreros en español, pues al texto de Melville, llevado impecablemente a la lengua original de Cervantes por el maestro Andrés Barba, se agregan las ilustraciones del escenógrafo Gabriel Pacheco, (México, 1973); al sello Sexto Piso se debe esta publicación.

Con 760 páginas, este clásico ilustrado posee una intensa, desmesurada, fascinante y erudita polifónica. Pocas obras podrían reunir más cualidades que "Moby Dick", por su carácter titánico, aglutinante y fundacional. Se trata de un libro que, como el mismísimo leviatán que atraviesa sus numerosas páginas, es monstruoso, intempestivo y sublime.

En este caso, la lectura se sucede como una fiebre honda. Junto a "Ismael" y el arponero "Queequeg", el lector entra a formar parte de la tripulación del "Pequod" y se ve lanzado a una búsqueda demoníaca e insomne hasta los confines del mundo, una búsqueda que es a la vez aventura y anatema, cuyos polos son "Ahab" y "Moby Dick", la Ballena Blanca.

Son dos figuras magnéticas, poderosas, complementarias. Por un lado, el sombrío capitán mutilado, con el alma desgarrada por la sed de venganza, a quien no le importa empujar a sus hombres a una caza encarnizada, infatigable, obsesiva, aunque el precio a pagar sea el más alto; y por el otro, "Moby Dick", ese cachalote espectral, escurridizo e invencible.

La presente edición cuenta con una nueva traducción a cargo de Andrés Barba y se beneficia de las bellísimas ilustraciones de Gabriel Pacheco. Ambos comprenden perfectamente el espíritu literario de Melville, una de las principales figuras de la historia de la literatura no de Estados Unidos, sino del mundo.

Con apenas 20 años, Herman Melville comenzó una serie de viajes por el mundo que más adelante le sirvieron de inspiración para varias de sus ficciones, así como los años en que, trabajando como ballenero, vivió aventuras en las islas del Pacífico. El mar y su universo son fundamentales en toda su obra, como ya se aprecia en "Moby Dick", su obra maestra.

De Gabriel Pacheco se puede citar que estudió escenografía en el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Su obra visual ha sido merecedora de reconocimientos en España, Italia, México y Japón, y ha formado parte de la Muestra de Ilustradores de la Feria del Libro Infantil de Bolonia. Además, ha sido nominado al premio "Alma" en tres ocasiones.