El EI, "títere de intereses inconfesables": padre Luis Montes

Milicias del Estado Islámico (EI) son "títeres de intereses inconfesables" y muchos gobiernos occidentales son cómplices de quienes desean imponer la división en Medio Oriente, advirtió el párroco de la catedral de Bagdad, Luis Montes.

En entrevista con Notimex, el sacerdote argentino que ha pasado más de 20 años como misionero también en Palestina, Jordania y Egipto, denunció las contradicciones del conflicto violento que azota a la región.

Recordó que, desde hace más de cuatro años, las potencias occidentales tacharon a los rebeldes opositores de Siria como un "movimiento moderado" y los dotaron de armas, aunque sabían que se trataba de fundamentalistas islámicos.

"Las milicias del Estado Islámico son títeres, son usados por otros intereses que quieren la división en la zona, hay una lucha por el poder, por el petróleo, por la venta de armas y eso hace que estos sean utilizados como peones y carne de cañón", dijo.

Advirtió que las armas con las cuales se tomaron la ciudad de Mosul, la provincia de Lumbard y los pueblos de la Llanura del Nínive en Irak, llegaron desde Siria, fueron recibidas de las potencias sunnitas de la región y de occidente.

Recordó que el 31 de octubre del año 2010 el EI perpetró un atentado contra la iglesia de Nuestra Señora de la Salvación, masacrando decenas de cristianos y por eso nadie puede decir que se ignoraba el fundamentalismo de sus miembros.

"Hay complicidad. Existen intereses muy fuertes, muy poderosos y eso genera complicidad. Los gobiernos de los países occidentales, muchos de ellos son también directamente culpables", insistió.

Según Montes, se dispone de "testimonios clarísimos" sobre el "genocidio" contra los fieles cristianos que se está perpetrando en Medio Oriente. "Es una campaña, de eso no hay duda", precisó.

Advirtió que, no obstante todas las pruebas a disposición (numerosas fotos y videos), poderosos intereses pretenden ocultar la masacre lo cual -sostuvo- es una "absoluta vergüenza" y destacó que incluso el Papa pidió no esconder la verdad.

"La solución en los papeles es muy sencilla, lo dijo el Papa: ¿Todos dicen que quieren detener al Estado Islámico?, bueno, que se vea en el seno de la ONU la forma de establecer una coalición internacional muy amplia, para darle legitimidad con las principales potencias internacionales y regionales", señaló.

"El problema es que los intereses son tan grandes que prevalecen las consideraciones políticas y no las humanitarias. Cuando cada uno sigue sus intereses particulares se toman acciones unilaterales que son parches y que, en definitiva, terminan siendo contraproducentes", añadió.

Aseguró que parte de la solución sería investigar a quienes enviaron financiamiento al Estado Islámico para cortar el flujo además, de una estrategia masiva de ayuda humanitaria, aunque reconoció que no existe voluntad internacional para hacerlo.

Explicó que, para evitar caer en el juego de los terroristas, se debe reaccionar con "la razón y la prudencia", porque "si uno responde irracionalmente le está haciendo el juego a ellos que buscan eso".

"Obrar con razón no es actuar siempre mansamente, sino según cómo nos pide cada situación. En algunos casos va a hacer falta una intervención armada, en otros el diálogo. No es una solución simple, pero hay que rezar para que cada quien ponga todo de su parte para esta solución", estableció.

En las últimas semanas, la suerte de los cristianos en Medio Oriente ha capturado particularmente la atención del Papa Francisco, quien se ha pronunciado en numerosas ocasiones por el fin de la violencia y las masacres.

De hecho, apenas esta semana tuvo dos intervenciones importantes: El lunes condenó las "atrocidades" del Estado Islámico tras la decapitación de 30 cristianos etíopes y la de 21 egipcios cristianos hace dos meses también en las costas de Libia.