Recomiendan adoptar estándares de calidad del aire

Los países de Latinoamérica, incluido México, deben adoptar un conjunto armonizado de estándares de calidad del aire para proteger la salud pública, recomendó Clean Air Institute.

El organismo sin fines de lucro, con sede en Washington, agregó que esos estándares deben contar con objetivos intermedios que dependen de las circunstancias locales, ante los serios impactos que tiene la contaminación sobre el bienestar social y el desarrollo económico.

Al presentar el informe "La calidad del aire en América Latina: una visión panorámica", el director del instituto, Sergio Sánchez, sostuvo que en México y diversos países de la región las altas concentraciones de contaminantes ambientales están afectando negativamente a los ciudadanos.

Explicó que afecta a la población al disminuir su calidad de vida y al causar muertes prematuras y enfermedades, además de dañar los ecosistemas.

La mala calidad del aire, dijo, afecta directamente a las economías nacionales de los países latinoamericanos y a sus desarrollos económico y social, a pesar de los esfuerzos que realizan algunas ciudades, como el Distrito Federal, para medir y bajar los contaminantes.

Aseguró que en todo el mundo la mala calidad del aire tiene serios efectos sobre los sistemas respiratorio y cardiovascular, así como las propiedades carcinogénicas de algunos contaminantes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sánchez señaló que tan sólo en 2008 murieron en forma prematura en todo el planeta 1.34 millones de personas por los altos niveles de contaminación; mientras que en América Latina más de 100 millones están expuestas a este grave problema.

Todos los países deberían adoptar un estándar para medir el PM (Material Particulado, por sus siglas en inglés); no obstante, la mayoría de las naciones de la región carecen de ello, indicó.

Sin embargo, continuó, hay excelentes ejemplos de monitoreo, como el de la ciudad de México, donde se cuenta con información disponible y periódica, aunque esto no es común.

Por ello, insistió en que el mejoramiento en la vigilancia y la adopción de estándares de calidad del aire son cruciales para enfrentar esta problemática, además de identificar mecanismos de financiamiento alternativos para brindar soporte a la implementación y operación de redes de monitoreo de la calidad del aire.

Señaló que en el caso de México, Monterrey tiene los más altos niveles de PM, por arriba de los límites que señalan la OMS y la Unión Europea; seguido de Guadalajara y el Distrito Federal.

Mientras que en Ozono la ciudad de Guadalajara alcanza los estándares más altos, seguida de la ciudad de México.

A su vez, el investigador del Instituto Nacional de Salud Pública Alvino Barraza informó que la población urbana de México, que representa casi 80 por ciento del total, enfrenta riesgos por la mala calidad del aire, que genera problemas de salud en niños y adultos mayores, además de que provoca nacimientos prematuros.

Expuso que la contaminación del aire provoca incremento en inflamación de las vías aéreas, problemas inmunológicos y cardiovasculares, mortalidad prematura, bajo peso en los recién nacidos y enfermedades pulmonares.

En la presentación del informe participaron también la directora del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, Amparo Martínez; Alejandra Ortiz, del Departamento de Desarrollo Sustentable del Banco Mundial, y el especialista del Banco Interamericano de Desarrollo Manuel Albornoz.