Con disco rendirán tributo al sonero jarocho Andrés Vega

,- El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) rendirá un tributo al músico veracruzano Andrés Vega, pilar del arte de la guitarra de son y distinguido con el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2012, en el campo de Tradiciones Populares.

Con el disco "Laguna Prieta, vol. 1", que será presentado mañana en el Auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, los hijos y nietos le rinden un homenaje a Andrés Vega, quien desde hace más de tres décadas toca con la agrupación Mono Blanco.

El músico nacido en Boca de San Miguel, municipio de Tlacotalpan, Veracruz, se involucro desde muy pequeño con este arte ya que su abuelo Adolfo Vega fue arpista y su padre, Mario Vega Pérez, fue jaranero y le enseñó cómo tocar la guitarra, refirió el INAH.

Además, creó sonidos rítmicos al golpear la quijada de caballo, hueso que se usa como instrumento de percusión en la región del Sotavento (Veracruz, Tabasco y Oaxaca) donde se toca el son jarocho, así como en las tradicionales chilenas de la Costa Chica de Guerrero.

"Mi padre me enseñó a tocar la jarana y la guitarra de son; a la vez, yo inicié a mis hijos Tereso, Gonzalo y Octavio, y a mis nietos, para que no se pierda esta música", comentó el líder de una familia de seis generaciones de soneros jarochos.

Para don Andrés Vega la música es la vida misma, y aunque no compone, siempre está atento a lo que escucha, para interpretar cada tono que le gusta con su guitarra, por lo que ha acumulado gran conocimiento que le permite asegurar que "músico que toca y no canta no funciona".

Recordó que los fandangos se hacían para las bodas, con guitarras de sexta y clarinete, y duraban hasta el amanecer. "Eran las 10 de la mañana y la gente seguía bailando y tomando toritos de aguardiente. Toda la noche tocaba un jaranero y luego se incorporaba otro o un violinista. Mi papá tocaba solo y después yo tocaba con él".

De esa forma inició el camino por la música que lo ha llevado a recorrer el mundo con Mono Blanco, agrupación a la que se unió en la década de 1980, y que también le llevó a conquistar a su esposa, Hermelinda Hernández Carbajal.

El fundador del grupo, Gilberto Gutiérrez Silva, invitó al músico a una gira por Los Ángeles, California, y fue la primera ocasión que salió de su estado natal y comenzó una carrera que lo llevó a visitar Estados Unidos, China, Malasia, Japón, Australia, Corea del Norte, Cuba, Colombia, España, Inglaterra y El Salvador.

Sobre el disco "Laguna Prieta, vol. 1", que incluye temas como "El pájaro cu" y "La Bamba", el músico explicó que le pusieron ese título por su padre al señalar que "siempre que llegaban a un fandango decía: 'Vamos a comenzar con el son de Laguna Prieta' -que en realidad es ´El siquisirí´- para que bailen todas las mujeres'".

Su nieto Fredi Naranjo Vega dijo que en la grabación su abuelo "registró su estilo y pretende ser escuela para los interesados en desarrollarse en la música; es un ejemplo de la profundidad y complejidad sonora del requinto y el son jarocho tradicional".

De acuerdo con la antropóloga Amparo Sevilla, "las grabaciones de músicas originalmente creadas para los fandangos, como el son jarocho, ofrecen registros que pueden convertirse en importantes memorias sonoras, al dar testimonio del sentir y del conocimiento musical de épocas anteriores.