Agroindustria cañera prevé diversificar productos de este cultivo

Jalisco avanza hacia la diversificación de la agroindustria de la caña de azúcar, reto que demanda incurrir en nuevas alternativas de negocio para este cultivo de arraigo en el campo mexicano a lo largo de 500 años.

Como ejemplos, el ingenio de Tala tiene un proyecto específico de cogeneración de energía, mientras que en la región de Tomatlán ya toma forma una alianza productiva entre inversionistas privados y agricultores para producir etanol de caña, tras varios años de gestiones.

Asì lo señalaron autoridades en el marco del Foro 2015 de la Asociación Internacional de Productores de Caña y Remolacha (WABCG), que se realiza en Guadalajara hasta este 22 de abril.

Se consideró que el sector cañero debe asumir el reto de la reconversión productiva, de modo que a la vez que se aumenten sus rendimientos en los cultivos de caña, se sustituya parte de su actual superficie para productos más rentables.

Dijo que hay que superar la brecha actual entre aquellos cañeros que producen 80 toneladas por hectárea y los que producen cerca de las 300 toneladas.

Por su parte, el director de la Cámara Nacional de la Industria Azucarera y Alcoholera (CNIAA), Juan Cortina Gallardo, dijo que hay una expectativa favorable para que buena parte de los ingenios mexicanos aprovechen el momento actual y asuman el reto de la diversificación de productos derivados de la caña, como la generación de energía y la elaboración de biocombustibles.

En el caso de Jalisco, los ingenios de Tamazula y Tala ya tienen en sus planes de negocios la generación de electricidad a partir del bagazo de caña, incluso éste último ya invirtió cien millones de dólares para este propósito.

México es el séptimo país productor de edulcorantes y quinto productor de azúcar de caña; en el país se siembran 800 mil hectáreas de caña, de las que 90 mil están en Jalisco y produce seis millones de toneladas de azúcar al año.