Manuel Andújar supo vincular literatura y compromiso social

El escritor español Manuel Andújar Muñoz, quien vivió exiliado en México a causa de la Guerra Civil Española (1936-1939), será recordado mañana, a 21 años de su partida, como un autor que supo impregnar su obra de tintes sociales y políticos al retratar situaciones de su país.

De acuerdo con el perfil biográfico que publica el portal especializado "bibliofiloenmascarado.com", Manuel Andújar nació el 4 de enero de 1913, en La Carolina, Jaén, donde transcurrió su infancia.

Estudió en el Colegio Alemán y luego en la Escuela de Comercio, pero tuvo que interrumpir sus cursos al contraer poliomielitis; posteriormente, en Málaga, tuvo contacto con la escritura y publicó sus primeras críticas literarias.

Tiempo después vivió en Madrid, donde terminó sus estudios de perito mercantil y se trasladó a Lérida y a Barcelona, lugares donde trabajó como administrativo.

Cuentan que la vida del escritor estuvo marcada por su compromiso político, su filiación izquierdista, su militancia clandestina en el Partido Comunista y el apoyo a la República, estos ideales le trajeron grandes problemas en tiempos de la Guerra Civil Española.

Andújar tuvo que exiliarse en Francia, lugar donde cayó en el campo de concentración de Saint-Cyprien, aunque para su suerte pudo salir y se refugió en México en 1939.

Durante su estancia en este país, Andújar trabajó como traductor de inglés y francés para una empresa importadora; también se desempeñó como publicista y posteriormente fundó la revista "Las Españas" al lado de José Ramón Arana (1905-1973).

De acuerdo con el portal "biografiasyvidas.com", Manuel Andújar regresó a España en 1967 para instalarse definitivamente en Madrid, donde continuó su polifacética labor intelectual.

La obra de Andújar mostró una profunda preocupación por la realidad de España y su destino; "St. Cyprien plage, campo de concentración" (1942) es su primer libro, y es de carácter autobiográfico.

Posteriormente, escribió: "Partiendo de la angustia" (1944); "Cristal herido" (1945), "La sombra de madera" (1966); "Los lugares vacíos" (1971); "La franja luminosa" (1972); "Secretos augurios" (1981); "Cita de fantasmas" (1984); "La voz y la sangre" (1984) y "El caballero de barba azafranada" (1992); todos con temas españoles.

Debido a que la obra del autor estaba llena de repudio hacia la violencia enfocada en su país, no fue publicada en España hasta 1986, con apoyo de la editorial Alfaguara.

También fue así que su trilogía "Vísperas", compuesta por las novelas: "Llanura", "El vencido" y "El destino de Lázaro", producidas originalmente en los años de 1947, 1949, 1959, respectivamente, la cual versa sobre los hechos que antecedieron a la República y al estallido de la guerra, pudo ver la luz en su país de origen.

Su pieza "Historias de una historia" (1973) describe la guerra desde una perspectiva humana, superpuesta a un trasfondo social y político.

Los estudiosos de su obra destacan que Andújar cultivó todos los géneros literarios; en poesía, destacan títulos como "Fechas de retorno" (1979) y "Sentires y querencias" (1984); mientras que en el terreno del teatro se encuentra la colección de piezas "El primer juicio final", de 1963.

En materia de ensayo, el autor produjo "Narrativa del exilio español y literatura latinoamericana", de 1974; "Grandes escritores aragoneses en la narrativa española del siglo XX", de 1981; "Andalucía e Hispanoamérica, crisol de mestizajes", de 1982, y "Signos de admiración", de 1986.

Manuel Andújar, un cronista del mundo rural, dejó de existir el 14 de abril de 1994. Actualmente gran parte de su obra se encuentra en el Archivo Documental de Temas y Autores de Jaén, de la Diputación Provincial de Jaén.