Condenan a exministra de Economía de Argentina por corrupción

La exministra de Economía, Felisa Miceli, fue condenada hoy a tres años de prisión condicional por un tribunal que la encontró culpable de corrupción al haber escondido 100 mil pesos y 31 mil dólares en el baño de su oficina.

El Tribunal Oral Federal 1 revocó así el fallo que había condenado a la exfuncionaria a cuatro años de prisión, pero que impugnó, gracias a lo cual no tendrá que pisar la prisión.

Para que Miceli fuera a la cárcel, el tribunal debería haber dispuesto una condena superior a los tres años y medio, pero con el plazo establecido este lunes, el máximo castigo será su inhabilitación para ocupar cargos públicos, ya que podrá seguir en libertad.

Miceli lloró esta mañana al declarar por último vez e insistir en su inocencia, ya que consideró que "sería una tremenda injusticia que yo vaya presa" porque está "arrepentida" de haber llevado el dinero a las oficinas del Ministerio que ocupaba.

"Fue un error, nunca jamás voy a ocupar un cargo público, ya aprendí la lección, me da rabia, me da pena, que sea tanta injusticia", refirió entre lágrimas.

Micelli fue imputada por tener bajo su exclusiva custodia fajos por 100 mil pesos, que estaban embalada y termosellados con logo del Banco Central de la República Argentina, además de 31 mil dólares.

El dinero fue encontrado el 5 de junio de 2007 en una bolsa de papel y colgada de una percha en el armario del baño del despacho privado que Miceli ocupaba en el Ministerio de Economía.

La fiscalía consideró que la conducta de Miceli estaba agravada "en razón de tener los fondos hallados un origen espurio, como también de acuerdo a la condición de funcionaria pública que poseía la nombrada al momento de comisión del delito".

También se le atribuyó la desaparición del acta original labrada por el personal policial de la Brigada de Explosivos de la Policía Federal Argentina que encontró el dinero.

El caso, iniciado bajo la presidencia de Néstor Kirchner (2003-2007), estalló el 24 de junio de 2007, cuando el diario Perfil reveló el hallazgo de la pequeña fortuna en el baño del Ministerio de Economía.

"La bolsa de Felisa" fue uno de los mayores escándalos de corrupción de la era kirchnerista, ya que la funcionaria tuvo que dimitir porque las explicaciones que dio sobre el dinero fueron insuficientes y originaron una causa penal.

Antes de conocer el veredicto, la exministra reiteró su inocencia al asegurar que durante el juicio pudo demostrar que "todo lo que yo decía era verdad", ya que le habían prestado ese dinero y ese día lo tuvo que guardar en su baño porque no le dio tiempo de ir al banco.

"Lo dejé en un placard (armario) privado, que era de mi uso exclusivo. Al día siguiente me encontré con ese tema, mi secretaria me devolvió el dinero, si bien no es una suma descomunal, yo la tenía que devolver, después pedí el acta", señaló.

En su defensa, Miceli argumentó que vivía en la misma casa desde hace 25 años, que no tenía más bienes que esa propiedad, un auto que está pagando a crédito y dos cajas de ahorro.

"No tengo una vida fastuosa que no esté acorde a lo que yo gano. Esta causa nunca debería de haber existido, los fiscales mismos reconocieron que no hubo ningún perjuicio al Estado y la administración nacional", afirmó, aunque no convenció a los jueces.