Impulsan a habitantes de zonas marginadas de NL a emprender negocios

De ser un ama de casa o limpiavidrios en la calle, los habitantes de zonas marginadas de la ciudad tienen la oportunidad de aprenden un oficio para integrarse al mercado laboral y ser económicamente activos.

Los colonos, principalmente del sector San Bernabé, uno de los más populares y de alta marginalidad en la zona metropolitana, son apoyados por especialistas del Centro de Capacitación Integral (CAI) para que aprendan nuevas técnicas que les permitan mejorar sus ingresos y hasta ser sus propios "jefes".

La directora general del CAI Nuevo León, Miriam García Armendáriz, señaló a Notimex que a tres años de que inició operaciones, en 2015 estiman alcanzar un récord de inscripciones para atender entre mil 500 y dos mil nuevas personas.

Durante el mes de abril, dijo, se graduará la sexta generación del Centro, proyecto de la Fundación Vicente Ferrrara y tan pronto se entreguen los diplomas a los graduados, se iniciarán las inscripciones para recibir a los nuevos estudiantes.

"Además de enseñarles un oficio, se busca su bienestar físico, calidad humana, que aprendan de las nuevas tecnologías, educación financiera", dijo, al señalar que son muchos los casos de personas que han cambiado su vida a través de la capacitación recibida.

Resaltó que en el CAI, las personas sólo aportan un cinco por ciento del costo de su preparación, ya que el Centro cubre el otro 95 por ciento, impartiendo talleres como estilismo, peluquería, colorimetría, maquillaje profesional, cuidado y decoración de uñas.

Además de que se imparten talleres de ventas, técnicas de panel de yeso, educación especial, asistente educativo y producción de diseño gráfico.

Explicó que la impartición de los mismos, obedece a las necesidades de la entidad, de acuerdo a los indicadores proporcionados por la Secretaría del Trabajo, los cuales varían dependiente de cada entidad.

Durante seis meses, manifestó, las personas se capacitan y van a tener un documento oficial que es la certificación que expiden las decretaría de Educación y del Trabajo.

"Tienen un documento que los ampara, seis meses y ellos ya tienen un documento donde pueden demostrar oficialmente sus estudios, es una certificación para personas de 15 a 60 años", resaltó.

Subrayó que, además, el CAI trabaja en colaboración con el Instituto Nacional de Educación para los Adultos (INEA), para que los afiliados que así lo requieran puedan concluir sus estudios de educación básica en los centros.

En el país, manifestó, se cuenta con varios CAI como en Puebla, Taxco y Ciudad de México, con dos cada uno, así como otro en Nuevo Laredo, Tamaulipas y el que opera en esta ciudad, por lo que la meta para este año es llegar 15 unidades y ampliar la red nacional de estos centros.

"Nos basamos mucho en la demanda laboral de cada uno de los estados, con el apoyo de la Secretaría del Trabajo quien aporta los datos de los indicadores sobre las necesidades y conforme a eso, se implementan esos talleres", expresó García Armendáriz.

En el CAI, enfatizó, las personas deben acudir a sus talleres cinco horas diarias y cumplir con cinco materias de capacitación integral como Nuevas Tecnologías donde se incluye computación básica, además de Educación Financiera, "para que si ellos quieren emprender un negocio lo pueden lograr".

Además de la materia de Formación Humana, "que es una de las más importantes que trabajamos casi todo el semestre y con la cual se trata de ayudarlos, a sacar lo difícil que ha sido su vida y que se crean merecedores de todo lo que se les está dando".

Entre estas materias extra curriculares, la directora mencionó que se incluye la de Bienestar Físico, para lo cual cuentan con un gimnasio en cada uno de los CAI, además de manejar la expresión artística que comprende danza, teatro y música.

Respecto al financiamiento para la operación de los CAI, explicó que reciben apoyo de las autoridades estatales que facilitan los espacios e inmuebles que luego son acondicionados por la Fundación Ferrara que maneja los centros para poder operar.

Otra alianza, agregó, se realiza con empresas que proporcionan material "para cubrir ese 95 por ciento de la beca", con donativos en efectivo o en especie.

En tanto que un tercer apoyo proviene de la ciudadanía, ya que cada dos años se lleva a cabo una campaña para recaudar fondos y en este año "se venderán unos relojes en varios establecimientos del país".

NTX/LBR/AJV