Refuerzan operativo de calibración de básculas por Cuaresma

La titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Lorena Martínez Rodríguez, anunció que la dependencia reforzó los operativos para verificar la calibración de básculas en los establecimientos comerciales del país.

Ello, debido a que durante la actual temporada de Cuaresma se registra un ligero incremento en el número de quejas por parte de los consumidores, en el sentido de que no reciben "kilos de a kilo" por parte de los comerciantes de pescados y mariscos.

En entrevista radiofónica, la funcionaria expuso que al detectarse una báscula mal calibrada o sin holograma de la Profeco que garantiza su verificación, el comerciante o establecimiento se hará acreedor a una multa de entre mil 200 y 40 mil pesos.

En este contexto, Martínez Rodríguez precisó que el operativo se reforzará principalmente en mercados públicos y en centrales de abasto ubicados en diferentes estados de la República.

Dejó en claro que no permitirá que malos comerciantes quieran "hacer su agosto" en pleno mes de abril, por lo que reiteró que ya dio instrucciones para que los verificadores de la dependencia pongan mayor énfasis en la supervisión de la calibración de las básculas.

"En donde hemos encontrado un mayor número de presencia es en el revisado de las básculas. Por eso nos abocamos mucho a que las básculas que pesan los productos estén debidamente calibradas para que no les vendan kilos de menos a los consumidores", expuso.

La Profeco cuenta con un programa nacional de calibración de básculas de bajo y mediano alcance, medidores de gas, relojes checadores, bombas despachadoras de combustibles, medidores para líquidos logómetros y dosificadoras.

El personal de la dependencia hace las supervisiones al azar, por lo que esas actividades continuarán realizándose en tiendas de autoservicio, mercados públicos y centrales de abasto.

"Nos hemos enfocado fundamentalmente a la verificación de las centrales de venta al mayoreo y menudeo de productos del mar. Es decir, pescados y mariscos, así como en las tiendas departamentales y de autoservicio donde se venden también producto fresco y enlatado.

Los establecimientos comerciales tienen la obligación de contar con básculas o implementos de medición calibrados, además del holograma de la Profeco que garantiza su verificación.