Mexicanos en Nueva York cesan huelga de hambre para exigir educación

Docenas de jóvenes mexicanos cesaron hoy una huelga de hambre de siete días luego de que el gobernador de Nueva York eliminara una iniciativa que permitiría a estudiantes indocumentados acceder a ayuda financiera para cursar la universidad.

Tristes pero sin considerarse derrotados, los jóvenes mexicanos indocumentados, que formaban al menos la mitad de un grupo de 68 personas que en el estado se unieron a la huelga de hambre, anunciaron que seguirían la presión con otros métodos.

En un ceremonia coincidente con el natalicio del luchador social César Chávez, diez jóvenes huelguistas se reunieron en una iglesia de Manhattan para compartir sus historias de lucha y partir un pan que, de manera simbólica, terminó su ayuno. Cinco de ellos eran mexicanos.

Amalia Oliva Rojas, que nació en el Distrito Federal y fue llevada a Estados Unidos a los dos meses de edad, expresó que creció pensando que ella era tan neoyorquina como cualquier ciudadano.

Añadió en diálogo con Notimex que hasta que fue aceptada en la Universidad de California en Los Ángeles comprendió que era indocumentada.

Sin ayuda financiera, luego de trabajar durante un año completo en tres diferentes turnos logró reunir lo suficiente para pagarse sus estudios universitarios. Hoy, cursa el tercer año de estudios sobre dramaturgia.

"Lloramos mucho cuando nos enteramos de la decisión del gobernador. Nos hemos dado el privilegio de sentir el dolor pero eso no puede pararnos. Aceptamos que no se cumplió nuestro anhelo, pero aceptamos también que somos súper poderosos, y que éste no es el final", dijo.

La huelga de hambre fue iniciada como una manera de presionar al gobernador, Andrew Cuomo, para que incluyera en su proyecto de presupuesto la Ley Dream. Pese a haberlo prometido públicamente, el presupuesto, que fue difundido este lunes, no incluyó esa disposición.

Denis Vivar, nacida igualmente en el Distrito Federal y quien llegó a Estados Unidos a los siete años, decidió unirse a la huelga de hambre para lograr que otros jóvenes accedan a la universidad, un privilegio que ella dice tener por haber conseguido becas durante tres años.

"Muchas veces dicen que nuestras comunidades, los latinos y los mexicanos, no estamos muy enfocados en los estudios, que no entendemos el valor de la educación. Al mismo tiempo, el gobierno nos niega el apoyo que sí les da a otros", apuntó Vivar.

Reveló además que tras conocer la decisión de Cuomo sintió más enojo que tristeza, debido que los políticos de Albany (capital del estado) frecuentemente han prometido apoyar la Ley Dream y usado a jóvenes indocumentados como imágenes durante sus campañas políticas.

Manuel Castro, vocero de la Coalición para los Inmigrantes de Nueva York (NYIC), explicó que cada año se gradúan de la escuela media superior en el estado entre mil 500 y cinco mil jóvenes indocumentados que podrían ser beneficiados por la Ley Dream.

De este total, actualmente sólo entre cinco y 10 por ciento logran entrar a la universidad, aún sin acceder a apoyo financiero, ya sea mediante su propio trabajo, apoyo familiar o acceso a becas. Un porcentaje aún más bajo logra graduarse.

"En cualquier otra comunidad, esta cifra bajísima de jóvenes ingresando a la universidad sería considerada como un estado de emergencia", lamentó Castro.