Favorece la Red 2.0 a las prácticas literarias en línea

La denominada Red 2.0 ha representado un espacio para las prácticas literarias, que tuvo su inicio con los "blogs" y que ahora pareciera tener su apogeo en las redes sociales más famosas del mundo, revela el anuario 2012 publicado por el Centro Virtual Cervantes (CVC).

Bajo el título "Las redes sociales como experiencia de escritura", el artículo del catedrático y escritor mexicano Heriberto Yépez señala que los internautas encontraron en los "blogs", una herramienta digital y a la vez un espacio público y privado, donde es posible compartir experiencias artísticas o de cualquier tipo.

Con 156 millones de usuarios, hasta 2011, muchos de los "blogs" son escritos con rabia, sin reflexiones profundas e, incluso, en ocasiones, pueden ser ofensivos, menciona en el texto disponible en el portal "cvc.cervantes.es".

Para el especialista Enric Bou, los "blogs", a los que define como "autobiografías público-privadas", son a la vez una fuente y una forma de obstrucción para la escritura, aunque, aclara, "algunos blogs son realmente valiosos y un auténtico paso adelante no sólo para la literatura sino para la crítica literaria".

En su trabajo "Bloqueo digital: perversidad en las autobiografías público-privadas", apunta que la conexión entre lo personal y lo artístico hacía que los blogs fuesen desde el principio un espacio para las prácticas literarias; así, pocos años después de su aparición, en 1997, comenzaron las experiencias literarias con "blogs".

Ejemplo de ello es el caso del argentino Hernán Casciari, quien formuló las reglas de la "blogonovela", la cual denominó como un temprano texto.

Por otro lado, las redes sociales se han expandido de forma imaginable; así lo demuestran los 800 millones de usuarios de "Facebook" y los aproximadamente 500 millones de perfiles activos en "Twitter", y con su crecimiento recientemente han dejado de ser únicamente espacios sociales y de comunicación para ser utilizadas con profusión para temas relacionados con la literatura.

Los creadores, explica, son sobre todo los jóvenes, quienes aprecian las herramientas que las redes sociales le ofrece y al mismo tiempo que las han amoldado a sus gustos y necesidades; lo que ha dado como resultado experimentos de escritura "tuitera" o de "Facebook", o auspiciando ejercicios de autoría disuelta o colaborativa, que han abierto la discusión sobre si son o no literatura.

Para el escritor Juan Terranova, "más allá de toda normativa, si se genera escritura, se genera la posibilidad de una "literaturnost". Esa es, en la euforia o la disforia, en el triunfo o la decepción, la lección que nos dejan los corpus nacionales narrativos, poéticos y dramáticos de la modernidad".

Razón por la cual el escritor argentino considera que la creación literaria en las redes sociales podría ser considerada literatura, aunque sólo sea porque los problemas de validez y legitimación que genera son los mismos que los de la literatura tradicional. En cualquier caso, el uso de los "hashtags" o etiquetas, entre otras, "apunta una nueva textualidad, ligeramente distinta de las ya existentes".

Finalmente, el artículo de Heriberto Yépez comparte la opinión de autor mexicano Alberto Chimal, quien considera que los contenidos en las redes sociales son bastos: "Se ha generado mucho más de lo que podemos seguir con cierta regularidad; hay un montón de narraciones sucesivas hechas vía "Twitter", de minificciones y de otros tipos de textos más cercanos a la poesía o al aforismo. Y hay cosas que no tienen equivalente en la literatura impresa".