Pasión y fidelidad de seguidores México en LA

Fidelidad y pasión volvieron a quedar de manifiesto este día en el juego de la selección de México en el Memorial Coliseum de esta urbe californiana.

Sin embargo, antes del encuentro se presentó un caos en los accesos al inmueble angelino, con congestionamientos de tránsito y entradas a cuentagotas al coloso del sur-centro de Los Angeles.

Fue tal la presión que algunos grupos intentaron forzar la entrada en algunos accesos, lo que causo forcejeos con los cuerpos de seguridad y la policía.

Este día, el Coliseum esperaba un lleno con mas de 90 mil personas para una nueva presentación de México en este legendario recinto mundialista, en donde predominaron los colores verde, rojo y negro de los uniformes de la selección "azteca" y destellos amarillos de los ecuatorianos.

No obstante, al inicio del partido el estadio estaba a la mitad de su capacidad y se iba llenando de forma muy lenta.

La temperatura cercana a los 28 grados centígrados no causo mella alguna en lo que fue toda una "pachanga" (fiesta), por el enfrentamiento del "Tricolor" ante los ecuatorianos.

Muchos llegaron muy temprano, casi tres horas antes del partido, y se apostaron en las inmediaciones con taquizas y parrilladas y música de banda cerca del coliseo, para ser los primeros en entrar.

"Estamos emocionados porque esta vez vienen todos los grandes `europeos´ y los locales, por eso traje a mi esposa y a mi hijo", declaro Serafín Núñez, un jalisciense.

El poblano Marco Vargas aseguró que "los mexicanos venimos a apoyar esta nueva etapa, porque esta vez sí sentimos que vamos a hacer historia tanto en la Copa América como en la Oro, porque tenemos grandes jugadores".

En la ciudad con el mayor número de mexicanos fuera de su país, los seguidores portaron orgullosos de nueva cuenta sus camisetas, con apellidos de sus admirados jugadores.

La mayoría llevaban la de los delanteros Javier "Chicharito" Hernández y Giovani dos Santos, aunque hubo quienes mostraron su desencanto porque no jugaría el portero Guillermo Ochoa, por decisión del técnico Miguel Herrera.

Mientras tanto, en los alrededores del estadio, el vecindario aledaño se convirtió en una romería, con venta de playeras y banderas.

Hasta los residentes "hicieron su agosto en marzo" porque en algunas casas acondicionaron sus estacionamientos para dejarse pedir cien dólares a desesperados aficionados y 60 en los estacionamientos regulares.

Este retorno de México al Memorial Coliseum de Los Ángeles se da siete años después de que en 2008 jugara aquí contra Chile, cuando perdió 0-1 en la negativa época del técnico José Manuel "Chepo" de la Torre.

México es la selección más rentable en partidos amistosos en Estados Unidos, en donde en la mayoría de las sedes en donde se presenta registra notables entradas.