Ironiza Fernández con postularse a "jueza" para gozar beneficios

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, reforzó hoy su pelea con el Poder Judicial al anunciar, de manera irónica, que cuando termine su gobierno en 2015 se postulará como jueza para obtener todos los beneficios del cargo.

"Yo en el 2015 quiero ser jueza", afirmó la mandataria al encabezar un acto por el Día de la Bandera, apenas un par de días después que la Corte Suprema declarara inconstitucional un artículo clave de la reforma judicial que había aprobado el Congreso.

Fernández se burló de aquellos que "hablan de tanta reforma constitucional" para que ella pueda volver a postularse a la Presidencia en 2015, lo que la Constitución le prohíbe por ahora.

"¿Para qué ser presidenta? Así que ya saben: Cristina jueza 2015, pero no jueza de la Corte ¿eh? Apenas de primera instancia, una jueza federal ahí perdida", declaró.

Con ese nuevo cargo, agregó Fernández, podría tener "simplemente una lapicera, un papel, una cautelar y firmar. ¿Qué me importa lo que vota la gente, qué me importan los diputados, los senadores? ¿Qué me importa el presidente?".

Aunque aclaró que se tomaba el revés judicial con humor, la jefa de Estado denunció los múltiples beneficios que tienen los jueces, porque "nadie los conoce y por lo tanto nadie los critica, además de que no pagan impuesto a las ganancias ni declaran su patrimonio".

"Las ventajas son muchas, así que a los que quieren ser gobernadores, intendentes, diputados, senadores, les recomiendo repensar sus intenciones", sentenció.

La presidenta Fernández aclaró que "he aprendido a usar el humor y la alegría como el remedio más potente contra las heridas o dolores que algunos creen que me infligen o daños que algunos creen que te causan".

Dijo que "es tan maravilloso creer en serio que la voluntad popular está por encima de cualquier poder", que le cuesta creer que la Corte Suprema haya impedido que los argentinos elijan mediante el voto a los miembros del Consejo de la Magistratura, como proponía.

Advirtió, sin embargo, que "más temprano que tarde va" a lograr que el Consejo, que es el órgano que designa y supervisa a los jueces, se integre mediante elecciones populares porque "hay un compromiso de democratizar a los tres poderes del Estado".

"Me la van a querer hacer más difícil, porque cuando uno toca determinados poderes enseguida viene el vuelto, pero no importa, estoy dispuesta a aguantar todo lo que se me venga encima, no tengo miedo", subrayó Fernández.