"Profundos desafíos" en derechos humanos en Latinoamérica: CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dijo hoy que al impacto del proceso de democratización que ha vivido Latinoamérica en las pasadas dos décadas, la región enfrenta enormes retos para garantizar la plena vigencia de los derechos humanos.

Al concluir su 154 periodo ordinario de sesiones, la CIDH externó su preocupación y alarma frente a la persistencia de delitos como la tortura, el creciente acoso de los defensores de derechos humanos, la situación de los migrantes y el acoso contra quienes participan de sus audiencias.

"La región aún tiene profundos desafíos pendientes, tanto en materia de derecho a la verdad, la justicia y la reparación para las graves violaciones del pasado, como en el ejercicio de los derechos humanos en el presente democrático", indicó la CIDH en un comunicado.

La presidenta de la CIDH, la comisionada Rose Marie Antoine, reconoció que si bien ha habido mejoras en algunas áreas, "existen preocupaciones" sobre aspectos como la criminalización de los defensores de derechos humanos, la situación de los niños y migrantes y la persistencia del racismo.

"No puedo dar una valoración en números sobre el estado que guardan los derechos humanos (en la región), pero tenemos optimismo", indicó la abogada caribeña durante la conferencia de prensa en la que fueron presentadas las conclusiones de este período celebrado las pasadas dos semanas.

Empero, en su comunicado, la comisión ofreció una larga lista de aspectos que dieron cuenta de estas preocupaciones, aunque el organismo evitó singularizar aquellos países que a su juicio preocupan más.

Hizo notar que en algunos países continúan siendo generalizadas las ejecuciones extrajudiciales y las desapariciones forzadas, "y en la región sigue siendo extendida la práctica de torturas y tratos crueles, inhumanos y degradantes en cárceles y centros de detención".

De igual manera, dijo, existen significativos obstáculos en el acceso a la justicia, y denunció que el acoso y los asesinatos de que son víctimas defensores de derechos humanos y periodistas, "que en un alto porcentaje permanecen impunes".

"Asimismo hay una tendencia hacia la criminalización y represión de la protesta social en muchos países de la región, y se recibió información según la cual en algunos países se utiliza frecuentemente a las fuerzas armadas" para su control, indicó.

La CIDH se refirió al impacto de los proyectos extractivos en la región "no sólo a los pueblos indígenas y afrodescendientes sino a otros sectores poblacionales, incluyendo dificultades crecientes en el acceso al agua potable en algunas regiones, en especial en áreas rurales".

Además dijo haber recibido información "altamente preocupante" sobre las graves vulneraciones a los derechos humanos que resultan de vivir en asentamientos urbanos.

La comisión destacó además el creciente y peligrosos hostigamiento por actores oficiales en algunos países en contra algunos defensores y promotores de derechos humanos que acuden ante el sistema interamericano de derechos humanos.

"La comisión considera absolutamente inaceptable cualquier tipo de acción que emprenda un Estado motivada por la participación o el accionar de personas u organizaciones ante los órganos del sistema interamericano, en ejercicio de sus derechos convencionales", precisó.