Museo de Arte Mexicano es considerado una joya de Chicago

El Museo Nacional de Arte Mexicano es considerado una joya de Chicago, al ofrecer una extensa muestra de ocho mil piezas de las manifestaciones artísticas que se dan en México, tanto el que se encuentra al sur de la frontera de Estados Unidos, como el que se tiene dentro de este país.

"Mostramos el arte de los dos lados, porque somos un sólo México", explicó a Notimex Carlos Tortolero, presidente y fundador del museo, que fue inaugurado en 1987 en el corazón de Pilsen, uno de los barrios más mexicanos de Chicago.

La misión del local es mostrar la cultura mexicana como una sola, sin fronteras, indicó.

El recinto es único en su tipo al ser una institución privada que no persigue fines de lucro, al permanecer gratuito para sus visitantes y ser financiado exclusivamente a través de donaciones de fundaciones y compañías privadas.

Es también el único de arte latinoamericano en estar acreditado por la Alianza Americana de Museos de Estados Unidos, por lo que se maneja bajo los mismos estándares y prácticas de los grandes recintos culturales de este país.

Tortolero, un mexicano que llegó a Chicago a los tres años de edad, comentó que la idea le surgió por el deseo de mostrar tanto a la comunidad anglosajona de Chicago, y a los miles de inmigrantes que residen en esta ciudad, la belleza de la cultura mexicana.

El propósito que generó la fundación del museo está siendo ampliamente cumplido. Tan sólo el año pasado, estudiantes de unas mil 200 escuelas de Chicago y otras partes del Medio Oeste de Estados Unidos, lo visitaron.

El edificio cuenta con una colección permanente de obras de artistas destacados y de arte folclórico y popular, incluyendo textiles, cerámica, pinturas, además de figuras de arte precolombino.

La exposición permanente denominada "Nuestras Historias" busca dar una muestra del arte mexicano a través de los siglos, desde el generado por las culturas mesoamericanas, pasando por el del México colonial, el del periodo de la Independencia a la Revolución, el de después de la Revolución Mexicana y el del México actual y la experiencia mexicana en Estados Unidos.

La gran mayoría de las piezas que se muestran han sido donadas, y algunas de ellas son de artistas cotizados como los pintores Gunther Gerzso y Rafael Coronel.

Sin embargo, una de las piezas que más atrae a los visitantes es una obra que fue adquirida por el propio museo.

La institución encargó a una pequeña comunidad indígena Huichol la elaboración de un colorido mosaico de tres metros de largo por dos de alto, elaborado con más de un millón de cuentas de vidrio (chaquira) adheridas con cera a una tabla de madera.

Los artistas de la comunidad tardaron un año en elaborarlo y el museo les pagaba cada mes, dinero que utilizaban para comprar alimentos.

Actualmente, además de su exposición permanente, el edificio ofrece otras dos muestras a los visitantes:

Una de ellas, bautizada "Dos Experiencias, Una Identidad", exhibe impresiones de grabados del artista mexicano, residente de Chicago, René Hugo Arceo, en torno a tres de sus temas recurrentes: la espiritualidad, el retrato y los pueblos indígenas.

La segunda muestra denominada "Carmen Parra: Suave Patria" exhibe obras de la pintora mexicana Carmen Parra, que evidencian su amor por México a través de símbolos como la mariposa Monarca, la Catedral Metropolitana y las Pirámides de Teotihuacán.

Tortolero cuenta que desde su fundación, el museo ha organizado un total de 20 exposiciones que han sido exhibidas también en otros recintos culturales de Estados Unidos y ocho de ellas han cruzado la frontera para mostrarse en México.

Además, organiza conferencias de artistas e intelectuales mexicanos que visitan Chicago y ofrece talleres educativos durante los fines de semana para instruir a padres e hijos sobre el arte y la cultura de México.