Roberto Minervini intenta retratar la realidad de sus personajes

El director de cine italiano Roberto Minervini aseguró que su influencia en el Séptimo Arte no vienen del cine ni de sus creadores, sino de la vida porque intenta "retratar la realidad más próxima de los personajes".

En entrevista con Notimex, a propósito de su cinta "Stop the pouding heart" (Detener el corazón palpitante), que presenta como parte del cartel italiano, Minervini expuso que trabajar a partir de la realidad es lo que más disfruta, ya que concibe al cine no como una profesión sino como una misión.

El director italiano, quien salió a temprana edad de su país a fin de estudiar la universidad en Estados Unidos, tuvo sus primeros acercamientos con el cine mediante la crítica, luego impartió docencia y desde hace cinco años mostró contextos tal cual son.

Es el caso de "Stop the pouding heart", película que tuvo su estreno en 2013 en el Festival de Cannes, y que se exhibe en la 30 edición del FICG.

La trama de la cinta, explicó, "tiene como protagonista a una joven texana, criada con base en las enseñanzas de la biblia y lo que cuenta es la crisis espiritual que atraviesa a la hora de combinar la vida como hija de Dios, sus emociones y pasiones humanas".

En este trabajo, dijo Minervini, "hablo de la tolerancia en términos de convivencia, de lo difícil que es respetar y aceptar al otro, y cómo es que en lo que respecta al ámbito religioso, no hay respeto".

El director italiano, quien aseguró que buscarse la vida es lo que ha definido su arte, adelantó que tiene casi completada la película "Del otro lado", la cual rodó en Luisiana, Estados Unidos, y que es un mensaje fuerte hacia el gobierno estadunidense.

"En la llamada tierra de nadie existe una pobreza brutal, el 60 por ciento de su población se encuentra en esta situación y ante el fracaso de la agricultura, la gente comenzó a producir metanfetaminas", expuso.

Sobre el reto que significó la realización de esta coproducción entre Italia y Francia, expuso que pese a que es un contexto donde es difícil entrar, pudo filmar cinco meses gracias a que familiares de algunos de sus amigos que vivían allí.