De ama de casa a brigadista de Conafor en Morelos

Adriana Ríos Heredia, originaria de la comunidad indígena de Santa Catarina, municipio de Tepoztlán, vivió un cambio muy drástico al pasar de ama de casa a brigadista y hacerse cargo de su familia.

Tras la muerte de su marido, tuvo que hacerse cargo de la casa y la familia, por lo que adoptó el oficio de su marido (también brigadista) y con el tiempo pasar a ser la primer mujer morelense brigadista de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

Cada mañana Adriana se levanta muy temprano para asearse y alistar a sus hijos y mandarlos a la escuela, abordar el autobús denominado "Ometochtli" para que minutos después pueda arribar a su centro de trabajo ubicado en la capital morelense a kilómetros de su hogar.

Una vez ahí, Adriana vestida con su uniforme de trabajo, que consta de camisola color amarillo, pantalón tipo cargo color azul marino y botas de trabajo, se coordina con los brigadistas (compañeros) para iniciar un día laboral y combatir los incendios forestales frente a frente.

En un día habitual con una emergencia (incendio) la cuadrilla de brigadistas alistan sus aditamentos y herramientas para abordar una camioneta color amarillo que los internará en alguno de los bosques del territorio morelense para evitar que el siniestro se propague y acabe con las especies arborícolas.

Con el compromiso de salir adelante a Adriana la alientan sus menores hijos, los cuales quedaron huérfanos de padre, tras la enfermedad de su marido, la cual lo llevó a la muerte.

Después de ello esta valerosa mujer tuvo que hacerse cargo de la casa y salir avante con todos los compromisos y responsabilidades que lleva consigo ser el pilar fundamental de un hogar.

En entrevista, Ríos Heredia comentó que "tan sólo en esta temporada he combatido seis incendios forestales al lado de mis compañeros".

"Se hace un poco difícil, la cuestión de ser mujer no me impide hacer el trabajo, tengo unos pequeñitos para salir adelante, que me dicen mamá estoy orgulloso de ti", dijo.

El casco, el rastrillo, la pala, el machete, la mochila extintor, entre otras, son las herramientas de trabajo que hoy Adriana tiene que utilizar una vez localizado y ubicado un incendio forestal en territorio morelense.

"Ya en el incendio hacemos varias cosas como un brecha para que el incendio no lo pase (abrir las brechas) de un metro de ancho y lo largo que se necesite, si vemos que no se controla iniciamos con la pala lanzándole tierra y si no con agua", reiteró.

"En ocasiones, ellos (compañeros) decían no... va a andar una mujer con nosotros..., pero ahorita ya me acostumbré también a ellos, yo me sentía rara y ahorita ya me voy acostumbrando, en cuanto al relajo o bromas que hacen, luego me dicen disculpe Doña, contesto no se preocupe ya me voy acostumbrando a ustedes".

Agregó que a veces la salida del trabajo "es a las nueve de la noche, nueve y media, pero lo hago con la fuerza que me dan mis hijos".

Finalmente, con una sonrisa Adriana mandó un mensaje: "A las mujeres, no sé si piensan lo mismo que yo, pero lo que me pasó a mí con lo de mi esposo, deben de hacer lo mismo, echarse la carga y caminar con ella".