Papa Francisco indica el camino de la Iglesia con Año Santo

Al anunciar hoy su convocatoria a un Año Santo extraordinario, el Jubileo de la Misericordia, el Papa Francisco indicó el camino que quiere imprimir a la Iglesia católica.

Durante una celebración penitencial en la Basílica de San Pedro del Vaticano y antes de confesarse en público, el pontífice informó que la especial celebración comenzará el próximo 8 de diciembre y se extenderá hasta el 20 de noviembre de 2016.

"El llamado de Jesús empuja a cada uno de nosotros a no detenernos jamás en la superficie de las cosas, sobre todo cuando estamos ante una persona. Estamos llamados a mirar más allá, a apuntar al corazón para ver de cuánta generosidad cada uno es capaz", dijo antes de su anuncio.

"Ninguno puede ser excluido de la misericordia de Dios, todos conocen el camino para acceder a ella y la Iglesia es la casa que a todos acoge y a ninguno rechaza", afirmó.

"Sus puertas permanecen abiertas para que cuantos son tocados por la gracia puedan encontrar la certeza del perdón", agregó.

El jubileo es momento de gran movilización para los católicos, que por lo general organizan peregrinaciones al Vaticano, además de sumarse desde las diversas diócesis del mundo con actividades alusivas al Año Santo.

Tienen su origen en la tradición del pueblo judío que, cada 50 años, dedicaba un tiempo especial cuyo objetivo era restituir la igualdad a todos los hijos de Israel, ofreciendo nuevas posibilidades a las familias que habían perdido sus propiedades e incluso la libertad personal.

Esa costumbre fue rescatada para la Iglesia por el Papa Bonifacio VIII en el año 1300, fecha en que se celebró el primer jubileo católico. El pontífice consideró la realización de un Año Santo cada siglo.

A partir de 1475 y para permitir a cada generación vivir al menos uno, los jubileos ordinarios comenzaron a celebrarse cada 25 años. También existen los jubileos extraordinarios, que se proclaman con ocasión de un acontecimiento de particular importancia.

En la historia de la Iglesia se han celebrado 26 Años Santos ordinarios, el más reciente de ellos fue convocado en 2000 por el Papa Juan Pablo II. Dos han sido los extraordinarios los celebrados en 1933 y en 1983.

Siguiendo la tradición, el Jubileo de la Misericordia iniciará de manera oficial con la apertura de la Puerta Santa ubicada en la Basílica de San Pedro, un portón que solo es abierto durante los Años Santos, mientras el resto del tiempo permanece cerrado.

También se abrirán las puertas santas de las otras tres basílicas mayores de Roma: San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María Mayor.

Al mismo tiempo, basílicas y catedrales del mundo abrirán sus respectivas puertas santas, como expresión simbólica que a lo largo del año la Iglesia ofrece a los fieles una "vía extraordinaria hacia la salvación".

Entre otras cosas, en los jubileos la Iglesia ofrece un perdón general, una indulgencia abierta a todos, y la posibilidad de renovar la relación con Dios y con el prójimo.

El tema de la misericordia ha sido una de las prioridades del Papa Francisco desde el inicio de su pontificado y en su exhortación apostólica "Evangelii Gaudium" (La alegría del evangelio) ese término aparece 29 veces.

"Al escuchar misericordia, esta palabra cambia todo. Es lo mejor que podemos escuchar: cambia el mundo. Un poco de misericordia hace al mundo menos frío y más justo", señaló en el primer Angelus de su pontificado, el 17 de marzo de 2013.

El pasado 11 de enero apuntó: "Estamos viviendo el tiempo de la misericordia. Este es el tiempo de la misericordia. Hay tanta necesidad hoy de misericordia, y es importante que los fieles laicos la vivan y la lleven a los diversos ambientes sociales ¡Adelante!".