Ante protestas, COI promete gran legado de Olimpiada de Río 2016

Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), prometió un "gran legado" para Río de Janeiro por los Juegos de 2016, en un acto celebrado en la capital fluminense que fue objeto de una protesta de activistas medioambientales.

"Los Juegos de Río van a dejar un gran legado de movilidad a la ciudad, así como ambiental y deportivo", aseguró el alemán Bach, en una conferencia de prensa celebrada al término de dos días de reuniones del comité ejecutivo del COI.

Pese a las críticas emitidas por la sociedad civil y la prensa, que denuncian retrasos en las obras y el incumplimiento de proyectos estratégicos como la descontaminación de la Bahía de Guanabara, sede de la competencia de vela cuya polución provocó fuertes críticas de los atletas.

Bach señaló que gracias a los Juegos se están haciendo progresos, aunque no sean suficientes.

"Si no se celebraran los Juegos no se estaría haciendo nada para mejorar la situación de la Bahía de Guanabara. Las autoridades nos han prometido que estará descontaminada en un 80 por ciento", dijo Bach, aunque funcionarios brasileños afirmaron recientemente que no podrán alcanzar ese objetivo.

Con un presupuesto superior a los 14 mil millones de dólares, las autoridades prometen que Río de Janeiro acometerá una profunda transformación urbanística y de movilidad con las obras para los Juegos de 2016, los segundos más caros de la historia tras Pekín 2008.

La seguridad pública y los retrasos en las obras fueron de nuevo cuestiones abordadas entre las autoridades brasileñas y el organismo olímpico, que en el pasado expresó de forma muy rotunda su inconformidad con la gestión inicial del evento.

"No hay un solo segundo de tiempo que perder. Las autoridades brasileñas saben eso", reiteró Bach, ante un centenar de periodistas.

El acto del COI, que durante cuatro días mantuvo reuniones con altos cargos del Estado de Río de Janeiro, incluso la presidenta Dilma Rousseff, para evaluar el avance en infraestructuras, seguridad y organización, fue afectado por una protesta a las puertas del hotel donde se reunió la delegación del organismo olímpico.

Pese a la numerosa presencia de policías militares y seguridad privada en la entrada del hotel, situado en el barrio Copacabana y a pocos metros de la playa, los manifestantes lograron acceder al recinto con pancartas acusando al COI de ser responsable de los daños ambientales derivados de la construcción de un campo de golf que generó mucha polémica.

"El campo de golf fue hecho rápidamente y sin debate público, sin estudio de impacto ambiental detallado como marca la ley. El objetivo del alcalde de Río Eduardo Paes era beneficiar a las constructoras que financian sus campañas electorales", expresó el biólogo Marcello Mello a Notimex durante el acto de protesta, que congregó a una veintena de personas.

Al respecto, Bach indicó que han invitado a los protestantes a dialogar, por lo que el Comité está abierto al diálogo con todos. "Queremos que sean unos Juegos Olímpicos inclusivos".

Brasil vivió en junio de 2013 una oleada de multitudinarias protestas en las ciudades de Río de Janeiro y Sao Paulo que coincidieron con la Copa Confederaciones y, aunque las autoridades aseguran que no temen nuevas manifestaciones, preocupa que la imagen de millones de personas en las calles pueda empañar el evento.

En especial en momentos en que la desaceleración económica (Brasil debe crecer entre un 0.3 y un -0.5 por ciento este año, según varias previsiones) afecta al país y los escándalos de corrupción dañan la credibilidad de los gobernantes.