Prevención, receta de salud financiera

Lo mismo que ocurre con la salud, cuando en muchas ocasiones sólo se acude al doctor para atender una enfermedad ya avanzada, tener una cultura de la prevención es bueno para asegurar unas finanzas personales sanas.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), las finanzas deben ser atendidas en su momento, en lugar de ignorarlas y dejar crecer un posible problema.

El organismo refiere que al igual que un chequeo médico para prevenir enfermedades, la economía personal debe pasar por ciertos filtros o análisis para asegurar el bienestar de las finanzas.

En su publicación "ABC de educación financiera", señala que un primer filtro es tener la capacidad de generar liquidez, es decir que los ingresos sean mayores que los gastos; si éstos son iguales, se llegará a la quincena sin un peso más, algo no sano.

Para obtener liquidez se puede hacer un presupuesto en el que se anoten los ingresos y se planeen los gastos o compras, con la finalidad de construir un patrimonio que va más allá de ahorrar.

Otro filtro es medir el nivel de endeudamiento, en donde para construir un bien o patrimonio como una casa, coche, negocio o educación, el pago de éstos no pueden ser mayor a 30 por ciento del ingreso neto mensual.

Si se contrata un crédito se debe elegir con cuidado, en términos de CAT, el plazo, y preferentemente que sea con tasa fija y en pesos, además se puede consultar la calculadora financiera de la Condusef, herramienta que apoya para elegir el crédito adecuado.

El organismo menciona que las tarjetas de crédito son sólo un medio de pago en los que se obtienen beneficios de financiamiento, y se deben pagar en tiempo y forma para no pagar más de lo adquirido.

Si se detecta un nivel de sobreendeudamiento, se deberá actuar rápido para consolidar y reestructurarlo antes de que se vuelvan un problema.

También se debe tener un fondo para imprevistos, equivalente a al menos tres meses de sueldo, aunque seis sería lo ideal, pues este fondo será de utilidad en caso de desempleo, enfermedad u otras situaciones no contempladas.

La Condusef subraya que es muy común escuchar que se tiene que ahorrar, pero esta fase debe terminar cuando se logra acumular un monto razonable, alrededor de los 10 mil pesos, y entonces se podrá empezar a invertir, lo que genera que el dinero incremente.

Lo recomendable aquí, dice, es invertir en instrumentos cuyo rendimiento promedio sea mayor a la tasa de inflación, u otra buena opción es abonar a la subcuenta de ahorro voluntario, pues ésta es rentable, segura y se puede utilizar el dinero en caso necesario.

Un filtro más es pensar si el futuro está cubierto, es decir planear financieramente la educación de los hijos, contar con seguros que le protejan en caso de enfermedad o accidentes automovilísticos.

Por todo ello, la Condusef explica que si se pasan los filtros o se cumplen las metas que se proponen, entonces la salud financiera personal estará asegurada.