Panadería en Jalisco ofrece sabor tradicional en pleno siglo XXI

Una panadería familiar ubicada en este municipio, que tiene casi 90 años de vida, ofrece el sabor tradicional en pleno siglo XXI, por lo que recibe clientes de localidades que conforman Los Altos de Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, Guanajuato y Durango.

La empresa familiar Pan Tejeda tiene casi 90 años de elaborar pan de manera artesanal, rescatando la tradición mexicana, amenazada por la modernidad que lleva a las panaderías a sustituir ingredientes y modificar procesos para incrementar su producción.

Mario Tejeda Armola, propietario de la panadería, dice en exclusiva a Notimex que utilizar ingredientes naturales y de primera calidad, preparar cada día las mezclas sin dejarlas refrigerar y elaborarlas con cariño, es el secreto que permite a Pan Tejeda permanecer en el mercado desde 1928.

La panadería utiliza leche, huevo, harina y azúcar naturales, entre otros ingredientes, cuando las panificadoras modernas los usan de polvo y mezclas preparadas, que elaboran a gran escala y refrigeran, lo que cambia su sabor.

Bajo el slogan "Pan Tejeda, es el pan con sabor a provincia", actualmente trabaja la cuarta generación de la familia, cuya empresa fue creada por Tomás Tejeda Echeverría y desde hace 86 años se utilizan los mismos ingredientes y recetas para satisfacer la exigencia de sus clientes.

A lo largo de casi nueve décadas de trabajo, la microempresa no sólo se dedicó a elaborar pan mexicano de tradición, sino que innova con recetas y variedades; tanto así, que muchas de éstas son exclusivas de ese negocio en la región de los Altos de Jalisco y centro de México.

"El momento de elaborar el pan también es importante, pues hay que hacerlo con cariño", afirma mientras los panaderos trabajan en un ambiente de alegría, promovido por una rítmica música que se escucha por todo el local.

Don Tomás Tejeda abrió la panadería un 18 de agosto de 1928, bajo el nombre de La Ideal y presentó a los consumidores un producto casi desconocido para ellos, el llamado Picón Tapatío; además de renovar las campechanas.

El Picón Tapatío "es un pan grande elaborado a base de huevo y con una masa sabor canela, relleno de pasas y cajeta de membrillo, que por acá no conocían", recuerda don Mario.

"Las campechanas son diferentes a las que venden en todas partes, porque son de una pasta de hojaldra, en varias capas, con azúcar granulada o caramelizada, que las hace muy doraditas, y no duras como aquí se acostumbraban", explicó.

En los anaqueles también hay pan "exclusivo de nosotros", como los rollos de feité rellenos de zarzamora y queso crema; los panqués de nata, el de arándano con nuez, así como el pay de queso. Hecho todos con sus recetas secretas.

Otras variedades de pan son los "chamucos y "alamares", empanadas de diferentes sabores; las madalenas, que es pan de mantequilla con un polvito de azúcar y nuez. "Son panes que aquí en la ciudad nomás nosotros los elaboramos", refirió.

A esa variedad se suma la ya cotidiana, como el pan integral, pasteles, conchas, donas, polvorones, pan blanco, bolillo y pays, entre otras, que los consumidores pueden comprar con facilidad, porque la panadería está en el primer cuadro de la ciudad de "La Chona", justo a un costado de la parroquia principal.

Mario Tejeda narra que al morir Don Tomás, en 1944, su hijo Juventino Tejeda Hernández tomó las riendas del negocio, que en ese entonces ya se llamaba "Molino Rojo", pero no le gustaba el nombre, porque no era cabaret y decidió llamarlo Pan Tejeda.

En 1983, cuando fallece Don Juventino, nuestro entrevistado Mario, junto con su hermana Teresa, se hacen responsables de la administración. Ahora, él mantiene la tradición con el apoyo de sus hijos Mario, Alejandro y Edgar.

En este negocio labora un grupo de casi 30 personas y ofrecen servicio a los consumidores, en un horario de 4 de la madrugada a 11 de la noche, todos los días, así que, si se desea el pan tradicional de México hay que ir a esta panadería, que además se promociona a través del Facebook como Pan Tejeda.