Muere fiscal que logró condena de juntas militares en Argentina

Julio César Strassera, el fiscal que logró la primera condena del dictador Jorge Rafael Videla y otros miembros de las juntas militares que gobernaron Argentina en los años 1970, murió hoy a los 81 años de edad, después de haber permanecido dos semanas en estado de coma.

Strassera se convirtió en una figura emblemática de la historia reciente del país sudamericano en 1985, cuando ejerció como fiscal de la Cámara Federal en el juicio que se realizó en contra de los jefes de una dictadura que había terminado sólo dos años antes.

La tensión política y la amenaza latente de los militares no impidió que el fiscal elaborara una acusación sólida que permitió la condena de Videla y Emilio Eduardo Massera a cadena perpetua.

Roberto Viola, Armando Lambruschini y Orlando Ramón Agosti, otras de los emblemas tenebrosos de una dictadura que dejó un saldo de 30 mil desaparecidos, fueron condenados a penas de entre 17 y cuatro años de prisión.

El juicio fue histórico porque Argentina se erigió como el primer país cuyos tribunales nacionales juzgaban a sus propios represores, con el agravante de los militares aun tenían influencia y podían desestabilizar la incipiente democracia.

Más allá del papel central que tuvo en el proceso, Strassera pasó a la historia gracias al emotivo discurso que ofreció el día que culminó un proceso en el que se habían escuchado por primera vez los testimonios de las víctimas secuestradas y torturadas.

"Señores jueces: quiero renunciar expresamente a toda pretensión de originalidad para cerrar esta requisitoria. Quiero utilizar una frase que no me pertenece, porque pertenece ya a todo el pueblo argentino. Señores jueces: Nunca más", convocó ante el tribunal.

Las palabras del fiscal simbolizan el deseo que tenía parte de la sociedad argentina de curar sus heridas, consolidar la democracia e impedir que volviera el terror vivido durante los siete años de dictadura.

El valor de su trabajo creció con el paso del tiempo, ya que sólo cuatro años después de las condenas, el ex presidente Carlos Menem indultó a los militares, lo que dio inicio a una larga lucha de los organismos de derechos humanos para logar justicia.

Los represores volvieron a los tribunales y fueron condenados a partir de 2003, gracias al impulso que el fallecido ex presidente Néstor Kirchner dio a la derogación de las leyes que habían permitido la impunidad de los cientos de acusados, ya no sólo de las juntas militare.

Sin embargo, Strassera murió reconvertido en un fuerte crítico del kirchnerismo, ya que acusó al gobierno de haber manipulado a los organismos de derechos humanos.